Sindicatos y patronal se muestran escépticos ante la evolución de los precios

La imposibilidad de terminar el año con la segunda tasa de inflación prevista, la caída de poder adquisitivo de los salarios, la ausencia de una política antiinflacionaria eficaz y el oscurantismo en la elaboración del IPC son los elementos que centran las críticas de los sindicatos. La patronal, mientras, se muestra preocupada por lo que define como nuevos peligros. Se trata de la posibilidad de que unos presupuestos expansivos, como los del próximo año, se unan a las reivindicaciones sindicales para disparar aún más la tasa de inflación futura.Para la CEOE, el 5,4% de tasa de inflación interanual hasta el mes de noviembre es, "sin duda", una tasa elevada.Una inflación que puede ser el precio a pagar por tener una tasa de crecimiento del 5%; la más alta de los países de nuestro entorno.

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El problema, para CEOE, es que "parece que hemos agotado las posibilidades de acercarnos al 3,7% de tasa de inflación que tienen en promedio en la CE". Sería triste, dicen, que no supiéramos dar el último paso hasta colocarnos en plena situación de igualdad, en términos de competitividad, con los países de nuestro entorno.

El sindicato socialista, la Unión General de Trabajadores, considera que "se han desvanecido las esperanzas de terminar el ejercicio con una tasa inferior al 5%", ya que el comportamiento del IPC durante el mes de diciembre ha presentado tasas tradicionalmente elevadas.

En opinión de UGT, el índice de noviembre demuestra que las medidas que adoptó el Ministerio de Economía para atajar el rebrote inflacionista durante el verano no han tenido un resultado positivo, tal como ya vaticinó este sindicato. La ausencia de una política antiinfiacionista eficaz queda patente, según UGT, en que la inflación subyacente ha continuado su senda expansiva pues el único grupo que desciende es el de alimentación.

La coincidencia de los dos sindicatos mayoritarios es máxima al tratar el reajuste salarial posterior al cambio de objetivo inflacionario. Para UGT,"el paso del objetivo del 3% al nuevo del 5% requiere una respuesta positiva a la pérdida de poder adquisitivo de amplios colectivos que tienen fijadas sus retribuciones en los presupuestos y en el índice de inflación previsto".

Comisimes Obreras, por su parte, "exige la revisión del salario de todos los trabajadores, y muy especialmente de los empleados públicos, que no tienen reconocido el derecho a la negociación colectiva ni al establecimiento de cláusulas de salvaguardia de las pensiones y del salario mínimo".

CC OC también hace incapié en la marcha de la inflación subyacente, que ha aumentado "un 0,4% a pesar de la reducción general del 0,1%".

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