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Telefónica quiere establecer un marco estable de tarifas dentro del nuevo contrato con el Estado

Telefónica de España pretende establecer un marco tarifario estable en el nuevo contrato que regulará las relaciones de la compañía con el Estado. En estos momentos, Telefónica está preparando su propuesta de revisión de tarifas para 1989, en la que volverá a solicitar una reestructuración de precios, consistente en una fuerte subida de las llamadas urbanas, compensada con descensos en las tarifas de largo recorrido y transmisión de datos. La subida media es ahora lo que "menos preocupa a Telefónica", según Luis Solana.

Las relaciones entre Telefónica y el Estado deben ser modificadas de acuerdo con lo dispuesto en la ley de Ordenación de las Telecomunicaciones (LOT), en la que figura expresamente la necesidad de elaborar un nuevo contrato. Las negociaciones entre Telefónica y el Ministerio de Transportes para la puesta en marcha de esta normativa, que medios oficiales consideran como el reglamento de la LOT, han comenzado hace unas semanas, y entre los. distintos apartados en discusión figura la solicitud de Telefónica para incluir un esquema tarifario estable -al estilo del que ha sido fijado para las empresas eléctricas- que garantice a la empresa operadora del servicio público una variable fundamental a la hora de planificar su política de inversiones.En realidad, la planificación de Telefónica es un elemento clave en el funcionamiento de todo el sector, ya que de ella depende no sólo la posibilidad de la compañía a la hora de recuperar los niveles de servicio, que han alcanzado sus cotas históricas más bajas este año, sino incluso la capacidad de la industria suministradora para atender los pedidos de Telefónica.

De acuerdo con la tradición seguida por Telefónica, en los últimos años -a excepción del presente ejercicio, en el que se acordó la subida cero de tarifas- la propuesta remitida por la compañía al Gobierno se ha estructurado sobre la base de un incremento inferior en un punto a la previsión del IPC determinada por el Gobierno.

Con este planteamiento, Telefónica trata de asegurar una previsión de ingresos a medio plazo que asegure la financiación del nuevo plan de inversiones, diseñado con objeto de .adecuar los niveles del servicio al incremento de demanda. Durante el próximo cuatrienio, 1989-1992, Telefónica ha presupuestado inversiones de 2,3 billones de pesetas, de los que más 560.000 millones corresponden a la partida del próximo ejercicio de 1989.

No obstante, a partir del pretendido marco tarifario estable, el objetivo esencial de Telefónica no es otro que abordar un proceso de reestructuración de precios que equilibre las tarifas en el marco de la liberalización de la industria europea de telecomunicaciones. En otras palabras, la compañía que preside Luis Solana quiere aumentar las tarifas urbanas, que constituyen el apartado esencial de la facturación de Telefónica, compensando su efecto con una disminución de las tarifas interurbanas y, sobre todo, de las internacionales, de modo que los precios del teléfono en llamadas de largo recorrido sean competitivos con los del resto de Europa.

La reestructuración de tarifas ha sido uno de los principales caballos de batalla en las relaciones mantenidas con la Administración por Telefónica desde que Luis Solana llegó a la presidencia de la compañía. Un año sí y otro también, el Gobierno ha frenado las pretensiones de Telefónica, dada la carga de impopularidad que supone la aplicación de una subida drástica de las llamadas urbanas.

Nuevo intento

Pese a todo, Telefónica intentará este año dar un paso adelante dentro de este proceso, tal y como ha anunciado su presidente. Luis Solana señaló ayer que "la reestructuración de tarifas es básica para Telefónica, si bien la compañía no ha presentado aún ninguna propuesta oficial a los representantes de la Administración".En los estudios internos de la compañía, el objetivo de incremento de tarifas para 1989 se situaba en torno al 2%, dada la previsión de inflación que el Gobierno había establecido en el 3%. Sobre este incremento han sido lo estimadas las mencionadas inversiones superiores al medio billón de pesetas.

Ahora, y una vez que ha sido revisado oficialmente al 5% el objetivo de inflación, Telefónica ha ampliado también el techo de su propuesta, que podría alcanzar hasta un 4% . Sin embargo, y con el fin de evidenciar cuál es el interés real de Telefónica, fuentes de la compañía han asegurado que la empresa no tei idría inconveniente en mantener intactas las tarifas, como ha ocurrido en 1988, si a cambio el Gobierno autoriza a llevar a cabo la reestructuración total de los precios del teléfono

En cualquier caso, lo que sí parece claro, a tenor de los días que restan para finales de año, es que las nuevas tarifas no podrán o entrar en vigor desde el primero de enero, tal y como era la intención anunciada por Telefónica desde que se decidió no sul ir los precios del telefóno en 1988.

En los ejercicios precedentes, la revisión de las tarifas telefónicas se ha realizado siempre durante el mes de abril, pero Telefónica albergaba en esta ocasión la esperanza de que la subida cero fijada para el presente ejercicio permitiera, a partir de entonces, una readaptación de los precios desde primeros de año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de diciembre de 1988

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