Tres sonatas franckianas
El violinista Vartan Manoogian, profesor en la universidad de Wisconsin, junta en su saber y su estilo las enseñanzas recibidas en París con las aprendidas en Nueva York de Ivan Galamian (1902-1981), el maestro de Perlamann, Zuckermann, Rabin, etcétera.Manoogian ha dictado en Madrid una serie de lecciones magistrales. En el recital del jueves, para el que contó con la siempre excelente colaboración de la pianista Elena Barrientos, pudimos escuchar tres sonatas derivadas de pensamientos estéticos sustancialmente comunes: la de César Franck, dedicada a Eugene Ysaye; la del propio Ysaye; la del scholista d'indyano, Joaquín Turina y, junto a ellas, el alto ejemplo de virtuosismo musical de la Tzigane, de Ravel. El estilo de Manoogian, al que se ciñó con flexibilidad Elena Barrientos, es sobrio y expresivo a la vez; dosifica con exactitud los pasajes en vibrato, sin caer en el abuso tan común; su línea es airosa; su fraseo, noble; su sonoridad, luminosa. A la hora del andalucismo turinesco, el dúo ofreció lecciones de buen entendimiento, sin caer en el menor pintoresquismo.
Recital de Vartan Manoogian y Elena Barrientos
Obras de Franck, Ysaye, Turina y Ravel. Sala de la Fundación Banco Exterior. Madrid. 1 de diciembre.


























































