Acusaciones de fraude en las elecciones del Estado mexicano de Tabasco

El Estado mexicano de Tabasco eligió ayer gobernador, alcaldes y diputados del Parlamento regional en un ambiente viciado por la falta de credibilidad y las mutuas acusaciones de fraude. Antes de conocerse los resultados finales de los comicios, pueden anticiparse que ni el prestigio del PRI ni la implantación del Frente Democrático Nacional (FDN) van a crecer como consecuencia de este proceso electoral.Hasta ahora se han visto en Tabasco las formas clásicas de la política mexicana: un PRI todopoderoso que aspira al carro completo (la victoria absoluta en todos los cargos a elección) y un aparato estatal enteramente a disposición del partido oficial. Para ello, se ha echado mano aquí de artimañas perfectamente legales como la exigencia de tal número de documentos que impide que la oposición haya podido acreditar representantes en todas las mesas electorales de Tabasco.
Pero este proceso está enseñando también vicios nuevos, atribuibles esta vez a la oposición. Más que pretender su crecimiento e implantación, las fuerzas de Cuauhtémoc Cárdenas se han dedicado en Tabasco a buscar la rentabilidad política que supone denunciar el fraude, antes incluso de que ocurra y de tener pruebas claras de su existencia. La oposición en este Estado es débil y nueva pero cree contar con el crecimiento automático a medida que se desprestigia el PRI.
El candidato a gobernador del FDN, Manuel López Obrador, un antiguo priísta de 36 años de edad, asegura que "lo único distinto que ha tenido este proceso electoral respecto a los anteriores es que ha sido más burdo, ha habido más irregularidades, se ha producido un retroceso".


























































