Sepultados por bolas de acero.
Un técnico que revisaba los interruptores de la térmica de Agoño fue el presunto causante involuntario del accidente mortal ocurrido el pasado martes en dicha central, propiedad de Hidroeléctrica del Cantábrico, y en el que perdieron la vida dos trabajadores de la empresa avilesina Imasa, al quedar sepultados por 50 toneladas de bolas de acero.-


























































