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El escollo del cara a cara

A. C., Las negociaciones directas entre Marruecos y el Frente Polisario siguen siendo el principal escollo para el logro de la paz. Por ello, para Bachir Mustafá Sayed las operaciones bélicas efectuadas recientemente por el Frente Polisario contra los muros marroquíes no suponen un mensaje o advertencia especial sino que "se integran dentro de la lógica de la situación actual".

"El proceso puesto en marcha por Pérez de Cuéllar ha logrado un importante avance ya que, por primera vez en 13 años de guerra, las dos partes en el conflicto han dado respuesta a proposiciones concretas y aceptado dos puntos de siete". "Los obstáculos que aún quedan se pueden allanar si Marruecos se decide a aceptar sentarse a la mesa de negociaciones para hablar de la otra vertiente del conflicto: el cese de las hostilidades", añade Sayed.

Sin embargo, el dirigente saharaui no es del todo optimista respecto a un próximo desarrollo de las esperadas negociaciones. "En Tais, en Arabia Saudí, los marroquíes aceptaron sentarse a hablar con el Frente Polisario; pero sólo es un episodio aislado; cuando se trata de hablar debidamente y a la luz del día, Rabat se niega". Las conclusiones de Bachir están basadas en lo fugaz de aquel encuentro.

En cuanto a España, Sayed afirma que en el encuentro que realizó recientemente en Nueva York, con el ministro de Asuntos Exteriores, Francisco Fernández Ordóñez, le pidió la apertura de una sede diplomática del Frente Polisario, en Madrid. Solicitó también que el apoyo de España al proceso de paz supere los límites técnicos y un embargo de la venta de armas a Marruecos. El ministro español, según Bachir, se limitó a contestar que su Gobierno estudiará estas peticiones y "no escatimará esfuerzos para favorecer la paz y el acercamiento entre saharauis y marroquíes".

El dirigente saharaui es optimista respecto a las respuestas y al "futuro de las relaciones entre el Frente Polisario y el Gobierno español". Pero considera que la apertura de una oficina saharaui sin estatuto diplomático en Madrid, como ocurrió en el pasado, " no se correspondería con las adquisiciones diplomáticas logradas por el Frente Polisario y el estado de la lucha del pueblo saharaui".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de octubre de 1988