Un corte de energía 'programado' causa un apagón en parte del hospital Ramón y Cajal

Una comprobación del sistema eléctrico ordenada por el Ministerio de Industria provocó "cierto caos" durante toda la mañana de ayer en parte del complejo hospitalario Ramón y Cajal, en Madrid, según reconocieron fuentes médicas y de los trabajadores. El responsable técnico de las instalaciones manifestó que todo había sido normal, pese al apagón registrado en diversos servicios clínicos.

A las ocho de la mañana de ayer empezaron a registrarse diversas anomalías eléctricas en parte del conjunto hospitalario Ramón y Cajal, conocido popularmente como Piramidón. Algunas de las deficiencias no fueron subsanadas hasta las dos de la tarde. Otros servicios, como el de informática, todavía no habían recuperado la normalidad a esa hora.Blázquez, ingeniero responsable técnico del hospital, explicó que el, Ministerio de Industria había ordenado y autorizado las operaciones precisas para realizar un corte programado dio la energía eléctrica, medida que se realiza una vez al año.

El objetivo del corte de fluido es comprobar el correcto funcionamiento de los centros de transformación de energía y las líneas de alta tensión. El equipo de mantenimiento del centro clínico difundió el pasado miércoles una circular para avisar a todos los servicios de la operación prevista para ayer.

Los encargados del mantenimiento eléctrico indicaron que el apagón afectó tan sólo a los servicios denominados secundarios, ya que aquellos otros considerados como preferentes siguieron recibiendo energía a través de un puente. "A los que avisaron", declaró el técnico, "se les preparó todo para que no les faltara fluido. Todo fue normal"

Médicos, enfermeras y celadores achacaron, sin embargo, la causa del corte de luz a un fallo en una parte de las conducciones eléctricas y reconocieron que en algunos departamentos se había producido "cierto caos".

Saturación en urgencias

García Plaza, que ayer desempeñaba el cargo de jefe médico del hospital, manifestó a este periódico que las principales anomalías se registraron en los servicios de radiodiagnóstico, hematología y bioquímica. El apagón obligó a tener que recurrir a los aparatos de radiología del servicio de urgencias, lo que provocó su saturación, según varios empleados del mismo."Lo único que ocurrió es que se retrasó durante algunas horas el diagnóstico de algunos análisis de sangre, que en ningún caso eran urgentes", según dijo un médico de hematología.

Los operarlos de mantenimiento aseguraron que tras el corte de energía entraron en funcionamiento los grupos electrógenos con que cuenta el hospital.

García Plaza reconoció que durante toda la mañana se produjeron anomalías "que fueron superadas gracias a que los médicos pusieron toda la carne en el asador". Los responsables de mantenimiento mostraron gran empeño en demostrar que todo había sido normal.

A las dos de la tarde de ayer, el servicio de informática seguía fuera de servicio. Debido a esta deficiencia, la encargada de informar al público no podía consultar su pantalla ni atender los requerimientos de los ciudadanos que deseaban conocer la unidad en donde estaban hospitalizados sus familiares.

El jefe del servicio técnico del Ramón y Cajal se extrañó del interés periodístico surgido a raíz de este corte programado. Añadió que recientemente hubo una situación similar cuando una pala excavadora que trabajaba en la avenida de la Ilustración rozó las conducciones eléctricas.

Todas las fuentes consultadas coincidieron en que las anomalías no dieron origen a ninguna situación alarmante ni entrañaron ningún riesgo grave para los pacientes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0015, 15 de octubre de 1988.