La amenaza del estado de excepción no frena las protestas en Yugoslavia.
Las protestas de carácter económico y por diferencias étnicas en diversos puntos de Yugoslavia continuaron ayer pese a la amenaza del jefe del Estado, Raif Dizdarevic, de implantar el estado de excepción si persiste la "evolución negativa" en la situación del país.En Niksic, en la región de Montenegro, miles de estudiantes y trabajadores se manifestaron ayer para protestar por la violencia policial y los bajos salarios. Fuerzas paramilitares fueron puestas en estado de alerta. Un corresponsal de Reuter en la zona dijo que muchos manifestantes iban armados con pistolas y algunos parecían borrachos.
En Serbia, la mayor república yugoslava, y en sus dos provincias autónomas -Kosovo, étnicamente albanesa, y Vojvodina- cientos de miles de personas participaron en otras protestas por el conflicto serbio-albanés de Kosovo.
Las protestas de los obreros empezaron el pasado verano con manifestaciones callejeras, después de que el primer ministro, Branko Mikulic, impusiera medidas de austeridad.
Una oleada de protestas de los nacionalistas eslavos provocó grandes manifestaciones contra la supuesta persecución de la población eslava, en Kosovo, por los 1,7 millones de albaneses de la provincia.


























































