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GENTE

Agatha Ruiz de la Prada,

díseñadora madrileña de 28 años, inauguró ayer con el desfile de sus modelos la Pasarela Cibeles de la primavera-verano de 1989, en la Casa de Campo de Madrid, organizada por el Comité de Moda, que preside Cuca Solana. La colección de Ághata Ruiz de la Prada parece inspirada en un cuento o en una piñata infantil. Modelos de vivos colores, adornados con enormes corazones y globos, que coinciden con la decoración de las medias, son la base del estilo muy personal de esta joven diseñadora, algunas de cuyas creaciones, inspiradas en el mundo del mago Merlín, provocaron la sorpresa de las autoridades, como el presidente de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina, y la delegada del Gobierno Ana Tutor. También desfilaron ayer los modelos de Gaspar Esteva, Roberto Verinno y Adolfo Domínguez. El cierre de la jornada correspondió a la colección de Enrique Loewe, en la que sobresale una línea de ciudad muy sofisticada, en marino y blanco, blanco y negro, negro y arena, con toques de coral y turquesa. Por otra parte, el diseñador italiano Gianni Versace, muy conocido por su gran afición al diseño de vestuarios para ópera y ballet, entre los que destacan los de Maurice Bejart, ha decidido instalarse en nuestro país con la apertura de una tienda en Madrid. Versace ha sido también el creador del vestuario para Sting y Bruce Springsteen en su gira con Amnistía Internacional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de septiembre de 1988