"Están locos estos nacionalistas"
Los enfrentamientos étnicos en Nagorno-Karabaj y el despliegue de tropas en Eriván pueden haber dado al traste con el último y más ambicioso proyecto político nacionalista: la constitución legal del Movimiento General Nacional Armenio (MGNA). Su objetivo es el de reunificar todos los grupos nacionalistas, todas las comunidades armenias en otras repúblicas y todos los armenios de la diáspora, aunque permaneciendo como parte integrante de la URSS,Su programa puede resumirse en cinco puntos: defensa de los derechos humanos, creación de una república soberana federada con la URSS, autofinanciamiento y autogestión económica total de Armenia, reestructuración del Ejército soviético según las divisiones nacionales de la URSS y relaciones diplomáticas independientes de Armenia con el resto del mundo.
Esta plataforma debe producir escalofríos en el Kremlin, sobre todo porque sus adalides sostienen -no sin argumentos sólidos- que "todo ello está permitido por la propia Constitución de la URSS". Pero esos objetivos también han exacerbado la inquina de las autoridades azerbaiyanas, que dicen a todo aquel que les pide opinión: "Están locos estos nacionalistas armenios que no se les ocurre otra cosa que reclamar un Ejército de Armenia".
Los proponentes del MGNA, en su mayoría surgidos del Comité Karabaj o del movimiento nacionalista estudiantil, aseguraban dos días antes de estallar la crisis que el líder del PCUS en Armenia, Suren Aritunian, estaba dispuesto a legalizar ese proyecto "para que pueda tener incluso sus propios órganos legales de prensa".
Un impulsor del MGNA, secretario del Komsomol en la universidad de Eriván, que sólo quiere ser identificado como Armen, proclama: "Somos los primeros en defender la verdadera perestroika. El problema armenio es el mejor indicativo: si se avanza hacia una solución quiere decir que la perestroika funciona, y viceversa".
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