El Gobierno firma un 5,35% de subida de pensiones sin CC OO y UGT

El ministro de Trabajo, Manuel Chaves, firmó ayer un acuerdo en solitario con la asociación de jubilados UDP, según el cual se aplicará en 1989 una subida media de las pensiones del 5,35%. Es el segundo pacto que el Gobierno socialista suscribe en una semana sin el apoyo de las centrales mayoritarias y legalmente representativas UGT y Comisiones, tras el acuerdo alcanzado el miércoles por el ministro para las Administraciones Públicas, Joaquín Almunia, y la Confederación Sindical Independiente de Funcionarios.

Las discrepancias que han, impedido, que UGT y Comisiones Obreras suscriban un pacto con el Gobierno se cifran entre 7.000 y 8.000 millones de pesetas, según cálculos de Trabajo.El Gobierno destinará 350.000 millones de pesetas a la mejora de las pensiones. Ello supone una subida del 6,5%, incluida la revalorización media del 5,35% y la aplicación de una nueva paga extraordinaria para los pensionistas del régimen especial agrario, autónomos y empleadas del hogar.

Una novedad es que se descongelan, las pensiones más altas de la Seguridad Social. El tope máximo, fijado hasta ahora en 187.950 pesetas mensuales, se coloca en 193.600 pesetas.

Tras la firma del citado pacto, Comisiones ha convocado moviIzaciones de pensionistas para el 6 de octubre. UGT reaccionó con un duro comunicado en el que critica que lo acordado sea inferior a lo ofertado por el ministro el viernes a la delegación que encabezaba Apolinar Rodríguez. Aquella propuesta contemplaba un incremento medio de las pensiones del 5,45% y las prestaciones asistenciales subían a 20.000 pesetas, con reducción de la edad hasta los 66 años. En el comunicado se dice que "resulta desvergonzado que se abuse de la inexperiencia de una asociación que nunca debió participar en una negociación de esta envergadura. Se está engañando descaradamente los intereses legítimos de los pensionistas". La central socialista acusa a Trabajo de "un enloquecido afán de verse legitimado ante políticas sociables rechazables"

Por su parte, Nicolás Redondo ha declarado a EL PAÍS que teme un nuevo fracaso de la concertación social, aunque UGT seguirá planteando lo mismo el año que viene y el siguiente. Está convencido de que habrá de dar se el giro social, entendido como algo más que el incremento de unas partidas presupuestarias. El secretario general de UGT quiere ser cauto "porque no me quiero arrepentir luego", pero no tiene reparo en comentar con ironía que con tantos ministros de derechas parece que hay un Gobierno de coalición; o en afirmar que "la CEOE está en pleno orgasmo, porque con el plan de empleo del PSOE hará el agosto durante todo el año". Le duele que se inventen falsas antinomias" y pide a Felipe González "que no haga cosas imperdonables"

Páginas 43 y 44

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0017, 17 de septiembre de 1988.