Abba Eban: "Europa debe convencer a los palestinos de que en Israel se quiere la paz"

El histórico dirigente laborista israelí visita España para explicar las posiciones de su partido

El papel de Europa en el conflicto de Oriente Próximo debe ser el de "convencer a los palestinos de que en Israel hay quien quiere la paz", dijo ayer, en conversación con EL PAÍS, el presidente de la Comisión de Exteriores del Parlamento israelí y ex ministro de Exteriores, el laborista Abba Eban. Enviado por el jefe de la diplomacia israelí, Simón Peres, a varios países europeos para explicar las posiciones que mantiene el laborismo, Eban dijo ayer en Madrid: "Europa tendrá posibilidades de representar un papel en Oriente Próximo, porque los palestinos no aceptan la autoridad de Washington".

"Entre Europa y los palestinos hay cierta intimidad que no prevalece precisamente entre Estados Unidos y los palestinos", dice Eban, cuya gira pretende adelantarse a la próxima comparecencia del líder de la Organización para la Liberación de Palestina, Yasir Arafat, ante el Parlamento Europeo, invitado por el Grupo Socialista.El dirigente israelí llegó a Madrid procedente de Bruselas, y ayer mismo partió hacia Roma, tras entrevistarse largamente con el ministro de Exteriores, Francisco Fernández Ordóñez, y, por espacio de sólo media hora, con el presidente del Gobierno, Felipe González. Admitió que "ha habido contactos" tendentes a una mediación española en el conflicto de Oriente Próximo, pero actualmente dijo no tener "la impresión de que España desee tener un papel de mediación", sino "representar su papel dentro del cuadro europeo, lo que me parece normal".

España, según Eban, "desea un cambio total" en la situación que se vive en Oriente Próximo, "no cree en la posibilidad y en la utilidad de una ocupación permanente" de los territorios de Gaza y Cisjordania. Según dijo, la Europa comunitaria "apuesta por el laborismo" israelí, "aunque se mantengan las reticencias protocolarias". "Cuando hablo con Margaret Thatcher, con George Shultz y los otros, pienso que siguen nuestra lucha con gran simpatía", dijo el enviado especial de Peres. En referencia al bloque derechista Likud, encabezado por Isaac Shamir, dijo: "Es muy difficil negociar con aquellos que no aceptan la necesidad de una negociación y se muestran satisfechos con el actual estado de cosas".

Eban aceptó que "uno de los problemas producidos por la situación actual es la modificación negativa de la imagen de Israel ante los ojos de nuestros amigos: ver en la televisión los métodos indispensables para suprimir la violencia no tiene un carácter estético".

Por ello, ante la actual situación, que definió como "muy complicada y extraña", calificó como "la lucha electoral más crucial" de la historia de Israel la actual campaña que desembocará en los comicios del próximo 1 de noviembre.

Si los laboristas ganan, "las cosas van a cambiar mucho", dijo al mostrar su confianza en las posibilidades de un diálogo con el sector palestino más moderado. "En mi partido consideramos la paz como una meta esencial, y creemos en la necesidad de renunciar no a todos, pero sí a una mayoría de los territorios ocupados".

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El embajador volante israelí consideró, con sólo un moderado entusiasmo, la propuesta reciente de Ronald Reagan invitando a los ministros de Exteriores de Israel y Egipto a mantener un encuentro con él en Nueva York para revitalizar las conversaciones de paz en Oriente Próximo. Israel acudirá a esa cita, dijo, porque "es útil dar la impresión de continuidad, pero quiero señalar la ausencia de los palestinos en esa reunión".

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