Serbia envía tropas contra los aIbaneses de Kosovo

El Gobierno de la República de Serbia ha decidido enviar tropas paramilitares a la provincia autónoma de Kosovo para poner fin a lo que califica de "terrorismo" de la mayoría albanesa contra serbios y montenegrinos. Esta medida supone un nuevo paso en la escalada de tensión nacionalista en Yugoslavia, impulsada en los últimos meses por manifestaciones dirigidas por la Liga de los Comunistas de Serbia y en las que se solicita el envío del Ejército a Kosovo.

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Odios nacionalistas profundos y ancestrales

El anuncio del traslado de nuevas tropas a la provincia autónoma fronteriza con Albania, en la que desde los graves conflictos étnicos de 1981 ya patrullan fuerzas especiales, coincide con un abierto enfrentamiento entre el Gobierno y el Partido Comunista de Serbia por un lado y el Gobierno federal yugoslavo por el otro.Vuelven además a propagarse las huelgas por todo el Estado federal yugoslavo. Cuatro de las seis repúblicas federadas se ven ya afectadas por nuevas protestas contra la caída del nivel de vida y una inflación que con el 98%, en agosto se ha vuelto a escapar de las manos del Gobierno federal.

Serbia rechazó la solicitud de las autoridades federales de poner fin a la serie de manifestaciones nacionalistas serbias, que, dirigidas por el Jefe del partido comunista serbio, Svobodan Milosevic, piden "soluciones drásticas" en contra de lo que califican de terrorismo albanés contra la minoría serbia y montenegrina en Kosovo.

Estas manifestaciones comenzaron el 10 de julio en la ciudad de Novi Sad con 10.000 personas. El pasado sábado fueron ya 100.000 serbios los que se dieron cita en la localidad de Smeredevo y pidieron "armas para defender Kosovo" y "fuera compromisos, Kosovo es serbia", y calificaron de provincias traidoras a Eslovenia y Croacia, cuyas direcciones comunistas piden soluciones moderadas al problema albanés en la provincia más pobre y meridional del país.

Radicalización

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Según las autoridades serbias, no son las manifestaciones las que ponen en peligro la seguridad de Yugoslavia, sino "la contrarrevolución" que, según aseguran, se está gestando en Kosovo. Mañana se celebrará una nueva manifestación en Smederevo, y para finales de este mes ha sido convocada una en Belgrado, en la que se espera participen cerca de un millón de personas.La estrategia de Milosevic de desatar una campaña nacionalista serbia para lograr un recorte de las competencias de las provincias autónomas de Kosovo y Voivodina en favor del Gobierno serbio ha provocado ya un estado de opinión pública en Serbia cuyas consecuencias son imprevisibles. La radicalización y agresividad nacionalista serbia se ha extendido por todas las capas populares.

La televisión serbia, los diarios y la propia agencia oficial Tanjug, hasta hace poco distanciada de Milosevic, no hacen sino informar sobre delitos de albaneses contra serbios y calificar de insostenible la situación. La reciente violación de una monja por parte de dos albaneses ha sido presentada como una agresión a toda la nación.

En las estadísticas oficiales se reflejan 300 delitos cometidos por albaneses con víctimas serbias o montenegrinas en lo que va de año en Kosovo, incluidas cuatro violaciones y 130 atracos. Con una población de 2,2 millones de habitantes -el 80% de la misma integrada por albaneses- y la miseria existente en la región no se justifica el calificativo de "clima de terror" con que Milosevic moviliza a los serbios.

La mayoría de los interlocutores, ya sean taxistas, camareros, hombres de negocios o políticos, se declara partidaria de la intervención militar como única forma de hacer frente al "secesionismo albanés". "Violan a nuestras mujeres, hermanas e hijas. Quieren la gran Albania".

La presidencia de la república y del Partido Comunista de Serbia anunciaron "la distribución de fuerzas policiacas en cada municipio para garantizar directamente la seguridad y bienes de los ciudadanos, especialmente de serbios y montenegrinos". Ésta se aplicará de inmediato, según anunciaron.

Las autoridades serbias atacaron condureza a "aquellos que tenían la obligación de aplicar las decisiones sobre Kosovo" para evitar el continuo flujo de emigración de serbios y montenegrinos que se sienten amenazados por la mayoría albanesa. "Sólo con medidas integrales de los órganos estatales" puede acometerse la situación. Serbia está decidida a aplicar las "soluciones policiales" que piden los manifestantes que sus autoridades convocan.

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