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CARTAS AL DIRECTOR

Irán e Irak

Refiriéndome al artículo publicado en su periódico bajo el título Vencedores y vencidos, con fecha de 4 de agosto de 1988 y firmado por el señor Jacobo Timerman, quisiera hacer las siguientes puntualizaciones.Primero. El autor no estuvo muy objetivo en su análisis al decir que "el régimen en Irak no está consolidado, tiene conflictos religiosos y políticos".

La realidad no es ésta, ya que el régimen iraquí es un régimen fuerte y sólido. Muestra de ello, el haber podido dirigir el país y resistir frente a otro que le supera tres veces en población, superficie y recursos económicos. Irak pudo asimismo frenar la invasión de su territorio y el de los demás Estados de la región.

Y, tras ocho años de guerra, salió el Gobierno, junto con el Ejército y el pueblo, más sólido que nunca, al contrario de lo que ocurrió con el régimen iraní.

Esta es una realidad que el autor de dicho artículo deformó y expuso invertida totalmente.

En cuanto al aspecto económico, la realidad es que la economía iraní no está totalmente paralizada, sino totalmente destruida, y aquí el autor se desvió de nuevo de la realidad y la objetividad al hablar de problemas económicos que afronta Irak, dando a entender al lector que son más acuciantes que los que afronta el régimen de Irán. Mientras que uno de los motivos que llevaron a Irán a aceptar el alto el fuego fue precisamente el derrumbamiento de su economía. En cambio, uno de los motivos principales que consolidaron la victoria iraquí fue la fortaleza de su economía, especialmente a través de la elevación de la cuota de sus exportaciones de petróleo y situarla a un nivel similar al que estuvo antes del conflicto.-

Consejero de Prensa de la Embajada de Irak.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de agosto de 1988