Separatistas de 30 países
entre ellos vascos y catalanes, se reunieron ayer en Corte (Córcega, Francia) y expresaron su preocupación, olvidando las diferencias que los dividen, por la aplicación, a partir de 1992, del Acta Única europea, que consideraron una amenaza para las "minorías culturales oprimidas de Europa".-


























































