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Domingo Sarrey

La vocación física encaminada a la imagen

Domingo Sarrey, presidente de la Asociación de Productores de Vídeo Independiente, abandonó hace años su pasión por la física teórica para dedicarse de lleno a la pintura, la fotografía y el vídeo. Ahora conjuga sus conocimientos técnicos y su sensibilidad artística elaborando un vídeo sobre la exposición celebrada en el Centro de Arte Reina Sofía bajo el título El siglo de Picasso.

Nació en Santander hace 40 años, pero sólo recuerda haber vivido en Madrid. Desde pequeño destacó como dibujante y como actor, tanto que sus compañeros de infancia siguen identificándolo con el Capitán Garfio.Confiesa que siempre tuvo mucho más cerebro que mano para la pintura; tal vez por eso rechazó la posibilidad de estudiar Bellas Artes. "A mí nadie tenía que enseñarme a pintar un desnudo; yo ya sabía cómo hacerlo". De modo que se dedicó a las ciencias físicas.

En septiembre de 1967, un tropezón con las autoridades de la dictadura lo llevó a Melilla a cumplir el servicio militar. "Cuando volví todos mis compañeros estaban como locos buscando trabajo como profesores de física. La perspectiva de repetir una y otra vez el cuento de la manzana me aterraba". Fue entonces cuando se marchó a Italia con unos lienzos a buscar el reconocimiento público. Los dioses le fueron propicios. Volvió a España con un nombre y expuso en numerosas ocasiones, individual y colectivamente. Sus cuadros representan personajes, figuras envolventes fragmentadas en trazos curvos. "Me gustan más las curvas que las rectas", comenta; "la curva es natural, refleja la indefinición del momento, el gesto".

Convencido de que "si Leonardo viviera hoy se dedicaría al vídeo, ese nuevo pincel electrónico", dejó la pintura para los escasos ratos libres. "Era un buen momento y tuve la suerte de ser uno de los primeros impulsores del vídeo en Madrid".

Casado y con dos hijos, es presidente de la Asociación de Productores de Vídeo Independiente. "Somos francotiradores", explica, "que ofrecemos la posibilidad de participar en festivales. Cuatrocientos amigotes frente a la inmensa audiencia de la televisión, pero mientras ésta siga cerrada en sí misma...".

Junto con un grupo de pintores, ceramistas y músicos, entre ellos Luis Eduardo Aute, formó el grupo Abra, que perseguía la realización de espectáculos multimedia: "Si tenemos cinco sentidos, ¿por qué rechazar la posibilidad de recibir emociones a través de todos ellos?".

Desde entonces trabaja por encargo, por inquietud artística y por amistad, pero en cualquier caso no para: "Cuando pintaba trabajaba menos", comenta. Considera un auténtico reto el vídeo que está realizando sobre Picasso y su entorno: "Hay que saber encajar los cuadros en su momento plástico e histórico a través de la imagen y el sonido".

Su último trabajo artístico es un montaje sobre imágenes de un concierto de Laurie Anderson, a la que conoció en Nueva York allá por 1973, celebrado recientemente en Valladolid.También está preparando un importante proyecto de reconstrucción histórica, del que, de momento, prefiere no anticipar datos.

Sus estudios de física le convencieron de que el único parametro positivo del universo es la entropía: "La irreversibilidad es lo único que siempre crece. Cuando me encuentro en un dilema, siempre pienso en la línea de actuación que generará mayor desorden y tiro por ahí".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de agosto de 1988