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CUARTO GABINETE DE FELIPE GONZÁLEZ

Dos hombres de confianza cambian de cartera

José Barrionuevo y Javier Solana, dos importantes pesos pesados en los Gobiernos de Felipe González, siguen en el Gabinete, pero cambian de cartera. El titular del Ministerio del Interior, Barrionuevo, será a partir de ahora el encargado de Transportes, Turismo y Comunicaciones, mientras el ex portavoz y ex ministro de Cultura pasa a Educación. Su innegable peso en el entorno de la Moncloa les ha valido mantener un sillón en el Consejo de Ministros.

La cartera de Interior ha sido una de las más conflictivas del Gobierno socialista desde 1982. Volcado Felipe González en la lucha contra el terrorismo -acabar con ETA es uno de sus grandes sueños confesados-, pronto volcó todo su apoyo en este Ministerio. Apoyo que llegó hasta estos últimos días, cuando respaldó públicamente la negativa del ministro a contestar a un juez. Barrionuevo ha sido el único ministro del Interior, pero sus colaboradores han cambiado durante los seis años de mandato.Tras una primera etapa, con el guerrista Carlos Sanjuán como subsecretario, se intentó una nueva política que rompiera con la llevada hasta entonces por los gobiernos de UCD, tanto en su lucha contra el terrorismo -sobre todo en información-, como en las relaciones con la policía. Las guerras subterráneas protagonizadas por los pronto hombres fuertes del Ministerio, Rafael Vera y Julián Sancristóbal, se decantó a favor del primero. Nombres importantes de la policía de siempre, muchos de ellos provenientes de la Brigada Político Social del franquismo, volvieron a ocupar puestos claves. Manuel Ballesteros, una vez más, volvió a ocuparse del terrorismo.

Durante el mandato de Barrionuevo se han producido sospechas judiciales con procesos abiertos, como el caso de los GAL o la llamada primera desaparición de la democracia, la de Santiago Corella, El Nani, violaciones del domicilio de pacíficos ciudadanos, desde el famoso peinado del barrio del Pilar hasta los sucesos de Leganés, y toda suerte de errores, denuncias de torturas y durísimos enfrentamientos con los jueces.

Barrionuevo, almeriense de Berja, nacido en 1942, es licenciado en Derecho y Periodismo, aunque su trabajo en la Administración comenzó como inspector técnico de Trabajo en 1969. Proveniente del grupo de Convergencia Socialista, se afilió y en 1979 fue nombrado teniente de alcalde de Madrid, encargado de Seguridad y Policía Municipal. En diciembre de 1982 fue nombrado ministro del Interior.

Javier Solana, nacido en 1942, es un químico volcado muy pronto en la actividad política. Hombre de siempre del entorno de Felipe González, fue nombrado ministro de Cultura en el primer Gobierno socialista y pasó también a ocupar la Oficina del Portavoz tras la salida de Eduardo Sotillos, en 1986. Desde entonces ha sido el encargado deponer la cara a las decisiones del Ejecutivo.

Sus seis años como titular de Cultura han coincidido con el desarrollo más espectacular jamás conocido en nuestro país de todo tipo de acontecimientos culturales y artísticos. Criticado en ocasiones por un cierto faraonismo en su labor cultural, desde este ministerio se han hecho leyes tan importantes como la del Patrimonio Histórico Español (por la cual se pudo obtener el legado Miró) y la de la Ley de la Propiedad Intelectual. La normativa de ayudas al cine español, conocido como Decreto Miró, de 1983 ha sido una de las medidas más polémicas de estos últimos años por la forma en que se ha aplicado.

Solana compatibilizó su cargo de ministro de Cultura con el de portavoz del Gobierno desde julio de 1985. Desde esta fecha, Miguel Satrústegui, secretario general técnico, ha sido el responsable de completar los planteamientos culturales del Gobierno socialista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de julio de 1988

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