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Tomás Llorens: "Quiero dar dignidad a la presencia de Picasso en la colección permanente"

El Centro de Arte Reina Sofía funcionará plenamente en 1990

Tomás Llorens, valenciano, de 51 años, casado y padre de tres hijos, es director del Centro de Arte Reina Sofía de Madrid desde el pasado mes de mayo. Profesor de Estética, ha dirigido el Instituto Valenciano de Arte Moderno y la Consejería de Cultura de la Generalitat valenciana. Entre sus primeros objetivos se encuentra completar la colección permanente y en especial acabar con la pobreza con la que está representado Picasso. Aunque no quiere dar fechas, estima que el centro funcionará plenamente en 1990.

El Centro de Arte Reina Sofía fue abierto parcialmente al público el 26 de mayo de 1986. Han tenido que pasar dos años para que el centro fuera convertido formalmente en museo nacional y para que tuviera un director. Tomás Llorens, hombre estrechamente vinculado con el mundo del arte desde su actividad de profesor y crítico, ha sido integrante de la comisión asesora que durante el último año ha coordinado las actividades del centro. Esta relación le permite ahora no entrar en la dirección del Reina Sofía como un recién llegado que tenga que empezar de cero en el museo.Tomás Llorens es un hombre extremadamente cauto que mide milimétricamente cada una de sus palabras con el cuidado propio de quienes no quieren comprometerse a nada ni herir la susceptibilidad de nadie. Por no querer molestar, ni siquiera quiere recordar el tiempo pasado en la cárcel o su forzada salida de España después de ser expulsado en 1972 de la Universidad española.

Arte del siglo XX

"Mi filosofía respecto al museo es compartida por la comisión: crear un gran centro de arte del siglo XX. Ésa es mi única filosofía. Para ello hay varias tareas que habrá que cubrir. Una de las más importantes es reestructurar las colecciones de arte moderno del Estado de forma que podamos presentar una exposición permanente en un museo que se destaca por su operatividad y eficacia".Entre las medidas previas y obvias que Llorens cita para poder aplicar su filosofía está el proyecto de obras al que actualmente está sometido el edificio. Esto permitirá dar una ubicación concreta a las actividades que desea desarrollar. Otra de las medidas que Llorens considera obvias es la realización de una plantilla de personal para el centro, sobre la que Llorens no quiere adelantar nada. Lo único que parece claro es que él va a intentar tener un equipo propio y que no está dispuesto a asumir en bloque a los especialistas que hasta ahora han trabajado en el Centro de Arte o en el Museo Español de Arte Contemporáneo (MEAC), que ahora desaparece para ser ocupado por el Museo del Pueblo Español. "El personal del MEAC es personal de la Administración, y no queda automáticamente vinculado", advierte Llorens, "al Reina Sofía. Tenemos que organizar la plantilla y ése es un tema delicado. Por el momento, lo único que todos ellos tienen garantizado es el puesto de trabajo y sus condiciones. administrativas actuales".

Sobre la política de exposiciones que ha caracterizado al centro y que ha estado tutelada directamente por la directora de exposiciones del Ministerio de Cultura, Carmen Giménez, Llorens asegura que no habrá grandes cambios. "La comisión de trabajo ha opinado en el programa realizado el pasado año y en el que se ha aprobado para el próximo. De manera que yo no he estado ajeno a estos planes y los asumo plenamente".

El máximo responsable del centro Reina Soria añade que las exposiciones van a tener un papel primordial en el futuro del museo, por lo que van a estar especialmente cuidadas. "Junto a las permanentes, las muestras temporales van a ser uno de los maypores atractivos y las vamos a cuidar en extremo. El programa que diseñemos tendrá que ser aprobado por el patronato del museo, que ya ha sido constituido y que va a tener un fuerte poder de decisión en la vida del centro".

La colección

Pero en lo que más energía va a consumir Llorens durante los meses inmediatos es en formar la colección permanente. Ésta estará básicamente formada con la coleccion procedente del MEAC. "Tenemos que hacer una selección muy rigurosa de todos esos fondos y estructurarla con mucho cuidado con otras importantes obras que vendrán de otros centros y las compras expresamente realizadas para esta colección". Tomás Llorens asegura que los grandes artistas de la vanguardia histórica no están bien representados y se refiere en especial al caso de Picasso, del que hay muy poca obra. "Con Picasso tenemos un gran vacío que vamos a intentar cubrir. Es difícil por el precio que alcanzan sus obras en el mercado, pero esperamos que lleguen ofertas interesantes y asequibles para nosotros".Otros nombres que Llorens considera pobremente representados son los de Juan Gris y Joan Miró, del que, pese a haber numerosas obras, hay muy pocas que pertenezcan a su primer período creativo". También se lamenta Llorens de la pobreza con que están representados los grandes artistas extranjeros contemporáneos.

Para ir cubriendo esos huecos, el Centro de Arte Reina Sofía dispone este año de un presupuesto de 960 millones. "Es una cantidad escasa si consideramos los precios de los grandes nombres y los récords que se alcanzan en las subastas de arte, pero no hay,que olvidar que también tenemos la posibilidad de recibir obra por aplicación de la ley del patrimonio". El conjunto de todos estos trabajos estima que se podrán ver en 1990.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de julio de 1988