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La mayoría socialista desatiende las peticiones de ablandar la reforma de las sociedades anónimas

Las enmiendas que defenderá el Grupo Socialista del Congreso al proyecto de reforma de la legislación mercantil desatienden casi todas las peticiones empresariales de ablandar el texto del Gobierno. Salvo en reducir el número de cuentas anuales exigidas y en otros puntos menores, la mayoría socialista se dispone a endurecer diversos aspectos. Además de impedir que desde enero próximo se cree ninguna sociedad anónima con menos de 10 millones de capital, sus propuestas extreman el rigor sobre el domicilio social y sobre el control de participaciones en empresas que coticen en bolsa.

Entre las 64 enmiendas de los socialistas, únicas que tienen garantizada su aprobación, una de las más extensas concreta que desde el 1 de enero no podrán inscribirse en el registro mercantil empresas que no cumplan con los capitales mínimos previstos (10 millones para las sociedades anónimas y 500.000 pesetas para las de responsabilidad limitada). El proyecto del Gobierno, muy contestado en este punto por los medios empresariales, se limitaba a apuntar esa fecha para la entrada en vigor y a dar un plazo de tres años -ahora respetado por el Grupo Socialistapara que las empresas exjstentes se adapten.Una de las pocas concesiones a las críticas de instituciones empresariales, centradas en que el Gobierno iba más allá que la mayoría de los países comunitarios, consiste en reducir las cuentas anuales exigibles a las sociedades anónimas. El proyecto fijaba cuatro: balance, cuenta de pérdidas y ganancias, cuadro de financiación y propuesta de aplicación de resultados. Pero el Grupo Socialista ha decidido aplicar estrictamente la cuarta directiva de la Comunidad Europea, según la cual tales cuentas comprenden el balance, la de pérdidas y ganancias y la memoria.

La memoria

Entiende el partido del Gobierno que el cuadro de financiación no debe ser un documento autónomo, sino parte de la memoria, aunque una de sus enmiendas admite que sólo deberá ir en dicha memoria "cuando lo imponga una disposición legal". También señala que la propuesta de reparto de resultados "río forma parte, evidentemente, de las cuentas anuales".

El Grupo Socialista suprimirá que "los primeros administradores ( ... ) someterán su nombramiento a la aprobación de la primera junta general que se celebre".

Igualmente, otra enmienda quita al representante común de las acciones sin voto, una de las innovaciones de la reforma, el derecho a examinar los libros de la sociedad. Opina la mayoría socialista que lo hace innecesario el depósito previsto de las cuentas anuales en el registro mercantil.

Al contrario, entre las demás propuestas parece observarse el propósito de reforzar los objetivos básicos de la ley: aumentar la capitalización, la transparencia y el rigor contable de cara a todos los intereses afectados, entre ellos el fiscal.

Una enmienda controla más el domicilio social. El proyecto dice que deberá ser "el lugar en que se halle el centro de su efectiva dirección y administración o donde radique alguna de sus explotaciones principales". La enmienda limita esta alternativa a donde "radique su principal establecimiento o explotación". Pero añade algo con mayor calado: "en caso de discordancia entre el domicilio registral y el que correspondería conforme al párrafo anterior, los terceros podrán considerar como domicilio este último".

Todo un nuevo texto presentado para regular los balances mantiene las partidas previstas en el proyecto, que aumenta la información sobre participaciones y relaciones entre empresas y empresarios del grupo. Después sí incluye cambios de gran importancia. Al definir la participación de una empresa en otra, se sustituye el concepto de "la posesión de al menos el 20% del capital suscrito de otra sociedad" por el de "la titularidad". Pero añade un segundo requisito: "o del 5% si ésta (la participada) cotiza en bolsa".

En los derechos de los socios, se explícita, junto al voto en las juntas, "el de impugnar los acuerdos sociales". Esto ya esta regulado en otros artículos muy contestados por medios empresariales. Pero uno de ellos precisará que podrán impugnar "los accionistas que representen un 5% del capital desembolsado, en el plazo de 30 días desde que tuvieren conocimiento de los mismos, siempre que no hubiera transcurrido un año desde su adopción".

Además, donde el proyecto limita el derecho al voto y señala que puede llegar a exigirse para asistir a la junta general hasta el 5% "del capital social desembolsado con derecho a voto", el Grupo Socialista suprime lo de "con derecho a voto", pues el proyecto reconoce a las futuras acciones sin voto el derecho a que sus titulares acudan a la junta. Sin embargo, introduce la posibilidad de que la limitación estatutaria del número máximo de votos que un mismo accionista puede emitir afecte a un grupo de sociedades. Así se pretende evitar que se vulnere el tope por el simple recurso de poner a nombre de sociedades filiales las acciones de la sociedad matriz.

Los suscriptores podrán exigir la restitución de las aportaciones cuando, desde el depósito del programa de fundación en el Registro Mercantil, pase un año sin que se proceda a 11 otorgar" la escritura, y no a "incribir" la misma, como se indica el proyecto. Los derechos derivados de la suscripción preferente en los aumentos de capital se extienden al usufructurario en los casos de emisión de obligaciones convertibles.

Por una enmienda dirigida a "mejorar la redacción y sistemática" de todo el artículo sobre la transmisión de acciones, se añade que los títulos nominativos que tengan restringida su transmisibilidad no podrán estar representadas por medio de la nueva figura de las anotaciones en cuenta.

La decisión de exigir o no el pago de dividendos pasivos se atribuye a los administradores, aunque siempre que los estatutos sociales no regulen un procedimiento habrá de darse publicidad a cada acuerdo a través del boletín oficial del Registro Mercantil.

En otras modificaciones predomina la literatura sobre la operatividad. Así, donde el proyecto dice que la memoria debe comentar las cuentas de manera que facilite "una imagen fiel", el Grupo Socialista fija como objetivo 1a imagen fiel".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de junio de 1988

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