Triángulo solidario

Los más de 100.000 jóvenes que acudieron a Vincennes no tuvieron que pagar para ver reunidos a sus ídolos. El coste del concierto, seis millones de francos (120 millones de pesetas), fue sufragado por patrocinadores privados subvenciones del Estado y derechos de retransmisión televisiva. La participación del Estado, a través de dos ministerios, fue de un millón y medio de francos (30 millones de pesetas). Los derechos de retransmisión, comprados por la cadena privada TF1, costaron dos millones (40 millones de pesetas) y permitieron llenar ayer cuatro horas de programación televisiva.Los beneficios del concierto de Dakar, a 10 francos la entrada (200 pesetas), estarán destinados a un programa escolar de lucha contra el apartheid. Los beneficios del concierto de Nueva York, a 15 dólares la entrada (1.800 pesetas), están destinados a implantar SOS-Racismo en Estados Unidos. "Al escoger Nueva York y Dakar", declaraba Harlem Désir el sábado a Liberation, "queremos tomar los puntos simbólicos del comercio de esclavos y convertir el triángulo del horror de la trata de negros en triángulo de la solidaridad contra el racismo y a favor de la igualdad".
El presidente de SOS-Racisino aseguró que el concierto de Nueva York "no es la culminación de una implantación en Estados Unidos sino el punto de partida".


























































