La Unión Soviética progresa
De nuevo aparece Gorbachov valiente y precavido, determinado a cambiar su profundamente conservador país, aunque duda algo cómo hacerlo. En una entrevista aparecida en el Washington Post ha demostrado su usual mezcla de candor y cálculo. Es comprensible que él demuestre con sus palabras y con su liderazgo que escoge un camino entre la impaciencia y el conservadurismo. Tiene los ojos puestos en algo más que en la inminente cumbre en la que se reunirá con Ronald Reagan.El sorprendente cambio de la Unión Soviética está empezando a no resultar tan sorprendente. Sin embargo, es difícil imaginar a cualquiera de los rigurosos antecesores de Gorbachov declarando que su país es una "enorme sociedad de debate", como alegremente afirmó Gorbachov en la entrevista. Habló directamente de los anteriores intentos de reforma, que fracasaron porque "no se contó con la fuerza decisiva y principal, esto es, la implicación del pueblo en la modernización y reestructuración de su país".
La crítica de las pasadas intervenciones del Ejército Rojo en Europa del Este es inaceptable. No importa que Mijail Gorbachov declarara recientemente en su visita a Belgrado que cualquier futura intervención por la fuerza era inaceptable. La glasnost puede ser esencial, pero "sólo dentro de los límites del socialismo y basándose en los valores socialistas".
25 de mayo


























































