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Barcelona constituye el primer Consejo Tributario Municipal

Barcelona será el primer municipio español que contará con un Consejo Tributario Municipal, cuya función más popular será la de defensor del contribuyente, y que reemplazará al desaparecido Tribunal Económico Administrativo. El proyecto fue aprobado a finales del pasado mes de febrero por el pleno del Ayuntamiento de la Ciudad Condal, y será presidido por el magistrado Ignacio de Lecea.

De Lecea contará con un número de vocales a determinar, pero que será de entre dos y cinco, y ejercerá las funciones que hasta la entrada en vigor de la Ley Reguladora de Bases de Régimen Local ostentaba el Tribunal Económico Administrativo."Las reclamaciones tramitadas por medio del procedimiento contencioso administrativo, que se empleaba hasta ahora, son caras y requieren mucho tiempo", dijo de Lecea quien por su función de presidente del cuerpo tendrá a su cargo resolver con mayor agilidad las reclamaciones presentadas por los contribuyentes.

"Se trata de casos de cuantías económicas reducidas que pueden resolverse con mucha más agilidad y no le costarán al reclamante ni un céntinio", añadió De Lecea quien espera para tomar posesión que el ayuntamiento acondicione un local separado del resto de las dependencias municipales.

El retraso se debe, según el próximo presidente del Consejo Tributario, a la voluntad municipal de que la nueva institución tenga una estructura totalmente independiente.

Las funciones del Consejo, que actuará tanto a instancias del ciudadano como del ayuntamiento, serán amplias e incluirán la de emitir en el plazo de 15 días los informes que solicite el gobierno de la ciudad sobre cualquier aspecto del funcionamiento económico municipal.

Una tercera función del nuevo organismo consistirá en ejercer un control de la gestión de los recursos municipales y comprobar que se ajustan a la ley.

Esta típica función de auditoría servirá de gran ayuda al municipio para tener una noción exacta de los recursos empleados, asi como de la eficacia en la gestión de los mismos.

Las reclamaciones de particulares se podrán realizar tanto por escrito como verbalmente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de mayo de 1988