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Abel Caballero fracasa en el intento de ampliar su poder en el PSOE de Galicia

El ministro de Transportes, Abel Caballero fracasó en el intento de aumentar su poder en el PSOE gallego durante el V congreso del partido, clausurado ayer en la isla pontevedresa de La Toja. Caballero sólo situó a un hombre de su confianza en la nueva ejecutiva. Antolín Sánchez Presedo continúa como secretario general, y Fernando González Laxe, titular del Gobierno autónomo, ocupa la presidencia.

El ministro de Transportes, Turismo y Comunicaciones intentó durante los tres días del congreso reforzar su posición en los órganos de dirección del Partido Socialista de Galicia (PSOE) presumiblemente para tener garantizada una importante cuota de influencia, en caso de que se viese obligado a regresar a Galicia por una hipotética crisis de Gobierno. Las pretensiones de Caballero eran colocar a una persona de su influencia en la vicesecretaría general del partido o, en todo caso, evitar que este puesto quedara en manos del sector que encabeza el alcalde de Vigo, Manuel Soto, enfrentado con el ministro por el control de la provincia de Pontevedra.El titular de Transportes no sólo fue incapaz de evitar el nombramiento como vicesecretario general del primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Vigo, Carlos González Príncipe, sino que únicamente pudo colocar en la nueva ejecutiva a un hombre de su confianza con el cargo de vocal. Para ello el ministro necesitó además el apoyo del alcalde de La Coruña, Francisco Vázquez, una de las personas más influyentes en el seno del socialismo gallego.

Dos candidaturas

A última hora se presentaron dos listas a la nueva ejecutiva: la oficial, encabezada por el secretario general saliente, Antolín Sánchez Presedo, y la del llamado sector nacionalista, defensor de las tesis federalistas, al frente de la que figuraba el diputado en el Parlamento autonómico, Ceferino Díaz. La candidatura oficial obtuvo más del 74% de los votos, frente al 16% de la nacionalista, que tuvo también el apoyo de la corriente crítica, Izquierda Socialista (IS).El jefe del ejecutivo gallego, Fernando González Laxe, figuraba como candidato a presidente en las dos listas, por lo que obtuvo un apoyo del 93% de los delegados, sensiblemente superior al obtenido por el secretario general, Sánchez Presedo, consejero de ordenación del territorio de la Xunta.

Presedo consiguió consolidar su liderazgo en el congreso, pese a que las diferencias entre los numerosos sectores del socialismo gallego siguen vigentes. La prueba está en que el Congreso tuvo que ampliar el número de miembros de la ejecutiva y crear una vicepresidencia para satisfacer las aspiraciones de los distintos dirigentes provinciales.

La gran sorpresa de última hora fue la inclusión en la ejecutiva de Ramón Félix Blanco, uno de los principales dirigentes de la Unión General de Trabajadores en Galicia, que siempre se ha declarado partidaria de las tesis de Nicolás Redondo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de mayo de 1988