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Los inspectores del gasto público realizarán una huelga durante toda la semana próxima

Los Inspectores de finanzas procedentes de Cuerpo de Intervención y Contabilidad, de quienes depende el control interno de gasto público, proyectan realizar una huelga durante toda la semana próximapartir del martes. Reivindican el equiparar sus remuneraciones con los Inspectores fiscales, lo que supondría elevar sus ingresos netos en unas 60.000 pesetas al mes sobre las 250.000 a 300.000 pesetas netas de retenciones que perciben en la actualidad.

La convocatoria de huelga entre los dos centenares de personas que se ocupan de la intervención del gasto público ya ha sido comunidada, según fuentes del cuerpo, al interventor general del Estado, Ricardo Bolufer, con el fin de que se preparen los servicios mínimos necesarios. El paro pretenden mantenerlo durante toda la semana, aunque se iniciará el próximo martes porque el lunes es festivo en Madrid, donde están destinados la mayor parte de los interventores, cuyo trabajo se centra en autorizar el gasto de los ministerios y en controlar su legalidad mediante procedimientos directos o de muestreo.La principal motivación de la huelga de los interventores consiste en reivindicar la total equiparación con sus compañeros de cuerpo los inspectores tributarios. En términos aproximados, según fuentes de los convocantes, la asociación de inspectores de finanzas procedentes del cuerpo de intervención y contabilidad, entidad que preside Felipe Turiel, un interventor percibe entre 250.000 y 300.000 pesetas netas al mes. Esta cifra calculan las citadas fuentes que supone unas 60.000 pesetas menos que los inspectores fiscales.

Aunque los conflictos laborales registrados durante los dos últimos años en Hacienda han sido protagonizados principalmente por los subinspectores fiscales, se da la circunstancia de que en los últimos meses los inspectores han manifestado cierto malestar. El motivo del mismo es que, según los inspectores, Hacienda les fuerza a recaudar muchos impuestos entre los contribuyentes afectados por su gestión con el fin de ver garantizados mediante el complemento de productividad sus actuales niveles salariales. Una parte de sus remuneraciones dependen, efectivamente, del número y del volumen de las actas de inspección.

Los mejor retribuidos

Los inspectores tributarios pasan por ser los funcionarios mejor retribuidos del nuevo cuerpo de inspectores de finanzas, creado por una ley en 1984 para integrar a los cuatro cuerpos anteriores que operaban en el ámbito del Ministerio de Economía y Hacienda: inspectores fiscales (algo más de un millar), inspectores de aduanas (otros tantos), inspectores de seguros (medio centenar) e interventores (dos centenares).

Aparte de las motivaciones. directamente salariales, entre los promotores de la huelga se apunta que les ha unido el disgusto causado entre los interventores por la falta de reglamentación de la ley que unificó los cuerpos. Por este motivo, para acceder al cuerpo de inspectores de finanzas se realiza una misma oposición, cualquiera que sea el destino buscado por el opositor. Después se le deja elegir entre las cuatro áreas distintas. El que los inspectores ganen más se interpreta como la explicación de que la gran mayoría de los participantes prefiere la inspección fiscal. Esto merma los efectivos de los interventores y aumenta el trabajo a realizar por los interventores en ejercicio, que se consideran ya de por sí sobrecargados para cumplir con las mejores garantías su responsabilidad de controlar el gasto público.

El interventor general del Estado, Ricardo Bolufer, ha declarado que ya están preparadas las medidas para que la repercusión del paro sea mínima.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de abril de 1988

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