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Bush arrasa en Carolina del Sur

Creorge Bush, como el general confederado Sherman hiciera con Atlanta, que quemó hasta los cimientos, ha arrasado en Carolina del Sur y no ha tomado prisioneros. El vicepresidente aplastó el sábado su principal rival, Robert Dole, y al predicador evangelista Pat Robertson en la primaria republicana de este Estado. La victoria de Bush le coloca en una posición muy sólida para conseguir, tras un seguro triunfo mañana en la superprimaria de 20 Estados, la designación de su partido como candidato a la presidencia.

"Es algo mayor de lo que me había atrevido a esperar", aseguró ayer Bush -que obtiene los 37 delegados que Carolina del Sur enviará a la convención republicana-, que pronostica ya ábiertamente que será el designado y que, frente a un demócrata liberal, logrará la Casa Blanca el 8 de noviembre.Robert Dole ha demostrado en este Estado, con un 20% de población negra y fuertemente castigado por la crisis del sector textil, que no tiene un mensaje diferente capaz de detener a Bush, que se está aprovechando de la popularidad de Ronald Reagan, enorme aún al final de su largo mandato.

Dole está sentenciado por los sondeos a una derrota segura el martes, cuando todo el Sur, más otros seis Estados en el resto del país, irán a las urnas para decidir el 30% de los delegados de cada partido, que quedará comprometido con uno u otro candidato. El vicepresidente puede obtener en esta megaprimaria un 53% de los votos frente a un 21 % de Dole. Éste consiguió el sábado apuntarse una previsible victoria en su Estado natal, Kansas, donde obtuvo el apoyo de todos los 34 delegados.

Tras el supermartes, a Dole le quedará la posibilidad de intentar detener la avalancha en la primaria de Illinois el 15 de marzo, el primer gran Estado industrial del Norte en votar en este proceso de selección previo a las convenciones del verano.

Bush, ayudado por una maquinaria electoral perfectamente engrasada, el apoyo del Gobernador del Estado, unos anuncios que le presentaban como el aspirante a la presidencia "mejor preparado de este siglo" y 600.000 dólares invertidos aquí, consiguió el 48% de los votos. Dole, que ha intentado en sus anuncios dañar a Bush por el Irangate y ha repetido que es "más lider", logró el 21%. Contaba con el valioso apoyo del senador Strom Thurmond, una leyenda en el Estado, y, en su intento de situarse a la derecha de Reagan en política exterior, con la ayuda de la ultraderechista embajadora en la ONU Jeanne Kirkpatrick.

'Patio trasero' de Robertson

El telepredicador fundamentalista Pat Robertson, que había prometido ganar el Estado que es su patio trasero, sólo obtiene el 19% de los sufragios y un humillante tercer puesto. El fanatismo religiosos parece haber tocado techo. Su ejército invisible de cristianos conversos no acudió a las urnas para apoyar a este telegénico vendedor, que compite por la presidencia porque se lo pidió directamente Dios. Los observadores estiman que Robertson ya no llegará más lejos después de demostrar aquí que ni siquiera en un Estado del cinturón de la Biblia, donde los cristianos evangélicos son legión, es capaz de triunfar.Sólo uno de cada tres cristianos conversos dio su voto a Robertson, a quien las declaraciones de que Cuba tiene misiles nucleares soviéticos apuntando a EE UU y los repetidos escándalos de los predicadores del tubo catódico están desinflando.

Para Jack Kemp, antiguo jugador de fútbol profesional que se declara el auténtico sucesor ideológico de Ronald Reagan, el cuarto puesto de Carolina del Sur es el comienzo del fin, que puede producirse después del supermartes. Su intento de situarse como el genuino candidato conservador republicano choca con Bush y con Dole, dos pragmáticos, que no están dispuestos a abandonar ese terreno sembrado por Reagan.

A Bush, que al igual que Dole carece de un mensaje atractivo o de una visión nueva para los próximos cuatro años, le está bastando de momento con situarse en la estela del presidente y no cometer errores.

Casi 200.000 ciudadanos acudieron a votar, 50.000 más que en 1980. Bastantes están registrados como demócratas que, en este Estado como en otros siete del Sur, pueden cruzar la línea y votar republicano. Ésta es una buena señal para el Grand Old Party (GOP) de cara a la elección presidencial del próximo noviembre.

El bando demócrata no celebró el sábado elecciones en Carolina del Sur y centró la lucha en los caucus de Wyoming. El senador sureño por Tennessee, Albert Gore, venció por un escaso punto (27-26) al gobernador de Massachusetts, Michael Dukakis, pero los dos obtuvieron el mismo número de delegados, cuatro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de marzo de 1988

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