Comienza hoy el juicio por la paliza 'técnica' y mortal al anarquista Agustín Rueda

El director, nueve funcionarios y dos médicos de la madrileña cárcel de Carabanchel se sentarán hoy en el banquillo, acusados de la muerte del anarquista Agustín Rueda, fallecido a los 25 años, el 14 de marzo de 1978, en la citada prisión, de "muerte violenta", entre 10 y 18 horas después de haber recibido "un apaleamiento generalizado, prolongado, intenso y técnico". Estas son frases textuales del informe médico forense realizado al día siguiente de la muerte del joven.

Los médicos forenses Domingo Sastre Hernández y Gregorio Arroyo Urieta, realizaron la autopsia del cadáver de Agustín Rueda y apreciaron en el cuerpo "innumerables huellas de contusiones de localización múltiple, de mayor o menor intensidad, y todas ellas", señalan, "de producción inmediatamente anterior a la muerte".Los forenses describen con detalle las contusiones múltiples y las huellas de "vergajazos" y golpes de porras y, tras un examen médico más técnico, se extienden en consideraciones sobre el hallazgo de "un cuadro lesivo de excepcional importancia, demostrativo de sevicias en forma de contusiones múltiples que afectan prácticamente a toda la superficie corporal, que muestra signos inequívocos de haber sido apaleada hasta dejar al sujeto en situación tan lastimosa que no ha podido recuperar las constantes orgánicas, falleciendo por el mecanismo del shock traumático, debido a la pérdida de sangre que supone su extravasación en el tejido celular subcutáneo y muscular".

Previamente a éste informe, el juez tomó declaración en la cárcel a varios de los siete reclusos que sobrevivieron a la paliza y encontró unas zapatillas y unos pantalones de Agustín Rueda con excrementos.

Las investigaciones realizadas a partir de estos hechos permitieron el procesamiento del director de la prisión, Eduardo Cantos Rueda; el subdirector, Antonio Rubio Vázquez; los funcionarios Julián Marcos Mínguez, Hermenegildo Pérez Bolaños, Nemesio López Tapia, Alberto de Lara Martínez de Plasencia, José Luis Rufo Salamanca, José Luis Esteban Carcedo, Alfredo Luis Mallo Díaz y Andrés Benítez Ortiz, y los médicos de la cárcel José María Barigón y José Luis Casas.

La paliza fue dada durante el interrogatorio a los sospechosos de la construcción de un túnel.

"10 años para un asesinato"

María Rueda, hermana de Agustín, considera "demasiado fuerte 10 años para llegar a un juicio por asesinato". Y añade: "Yo me enteré por la tele, hacia las 12 de la noche del día 14. Y una semana después llegó un telegrama de la cárcel, dirigido a mis padres". El propio juez de guardia recibió a las 11.30 horas una comunicación del director de la cárcel sobre la muerte de un preso, sin precisar si por causas naturales o violentas.Desde febrero de 1979, todos los procesados se encuentran en libertad. La responsabilidad de la concesión de estas libertades recae en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Madrid, presidida entonces por Luis Pérez de Lemaur. Tras su traslado, le sustituyó en la presidencia del tribunal Alberto Gutiérrez. Sólo a la jubilación de éste último, con la llegada de nuevos magistrados a la sala, ha sido posible el señalamiento de la vista del juicio para hoy.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0008, 08 de diciembre de 1987.