Airbus Industrie y CASA mantienen sus divergencias sobre el precio de los componentes para el A-320

Construcciones Aeronáuticas, SA (CASA), la sociedad pública sobre la que gira la política de la Administración española en el sector, mantiene una ostensible diferencia de criterios con Airbus Industrie respecto a los precios a pagar por los estabilizadores que suministra al pool europeo. Frente a una pretensión de incremento de más del 100%, el consorcio se ha mostrado dispuesto a una revisión de sólo 10 puntos sobre las tarifas actuales para el A-320. El acuerdo con el socio español podría llevar aún unos meses y negociarse en el marco de una redistribución de tareas en el el seno del consorcio.

"No se ha tomado aún ninguna decisión definitiva sobre precios en las conversaciones que ha iniciado CASA con sus partners en el grupo, que se prolongarán aún durante unos meses y afectarán, más que a precios en sí, a una redistribución de tareas en el seno del pool", según lo puntualizado por fuentes oficiales de Airbus Industrie.De acuerdo con lo señalado en medios internos del propio consorcio, Construcciones Aeronáuticas y Airbus -participada por CASA en algo más de un 4%- mantienen aún una "diferencia abismal" respecto al precio final de los estabilizadores horizontales de vuelo, que suministra la filial del INI. Al juicio de los representantes de CASA, el ajuste de precios debe superar el 100%, mientras que las estimaciones de ajuste realizadas por el consorcio apuntaría una subida 10 veces menor, de alrededor del 10%. sobre las tarifas vigentes.

Las fricciones en la relación cliente-proveedor de ambos socios han venido manteniéndose en todo momento en un tono menor, atenuadas además por la reciente decisión de compra de 15 aparatos al consorcio por otra filial del INI, Iberia.

Los actuales precios resultan claramente inconvenientes para Construcciones Aeronáuticas, que ha llegado incluso a perder dinero con este contrato de suministros. La venta de estabilizadores a Airbus, negociada como retorno por la participación española, supuso alrededor de un 20% de la facturación de CASA en 1986.

Fuentes del pool europeo apuntan, sin embargo, a la existencia de "divergencias menores" entre las pretensiones sobre precios que mantienen CASA y Airbus Industrie en los estabilizadores de la gama más alta.

Pese a la mayor comprensión entre socios que se deriva del multimillonario contrato comprometido recientemente por Iberia, la negociación con Airbus Industrie se ha visto empañada además por los retrasos de entregas en los que ha venido incurriendo la empresa española y que han llevado "al límite" la política de ensamblaje del consorcio en su planta de Toulouse. Éstas fricciones habrían producido entre los partners de CASA una cierta dificultad en comprender la conveniencia de que el socio español incremente su participación en las producciones de Airbus, en línea con los objetivos expuestos por la filial del Instituto Nacional de Industria.

Retrasos

Construcciones Aeronáuticas ha conseguido recortar parcialmente su falta de puntualidad, cifrada a la vuelta del verano en torno a los tres o cuatro meses; corrigiendo una situación que ha sido fuente de una lucha consordina con sus socios europeos. Con este fin la empresa pública ha comenzado a subcontratar con terceras firmas algunos de los trabajos del contrato con Airbus; operación que ha simultaneado, además, con el traslado de un grupo de sus trabajadores a la planta del consorcio en el Midi francés. Según las fuentes consultadas, la política de subcontratación beneficiaría también a algunas pequeñas compañías galas.La sociedad pública española, fuertemente afectada la depreciación del dólar, facturará al cierre de este ejercicio menos del 50% de la cifra prevista por su principal accionista, el Instituto Nacional de Industria (INI), cifrada en 72.000 millones de pesetas. Este retroceso se verá agravado además por unos malos resultados y un incremento en el nivel de endeudamiento de la empresa. Uno de los factores desencadenantes de esta situación es la deprecíación sufrida por el dólar, circunstancia especialmente perjudicial si se tiene en cuenta que la empresa aeronáutica española realiza gran parte de sus ingresos en la divisa norteamericaría, frente a una estructura de gastos compuesta fundamentalmente en pesetas.

Pese a la convicción del carácter netamente negativo del año, aún no han trascendido cifras concretas sobre las previsiones económicas al término del ejercicio de la sociedad, que constituye el buque insignia en la política industrial española del sector.

La situación financiera de la empresa (con un endeudamiento de 80.000 millones de pesetas -el 1,150% de sus ventas- y unos costes financieros superiores a su facturación en 1986) obligará al INI a realizar una cuantiosa. aportación de recursos para hacer frente al agujero del ejercicio y a los compromisos pendientes. Además, la inyección ha de hacer posible la disponibilidad de un margen de financiación adecuado al ambicioso plan de inversiones diseñado paria la empresa aeronática.

La ampliación de capital, por una cuantía aún por determinar, se llevará a cabo "siguiendo criterios realistas y por un importe adecuado a los compromisos que vaya a hacer frente CASA", de acuerdo con las variables de actividad que baraja INI para su filial, sometida desde hace meses a una fuerte conflictividad laboral. Según fuentes sindicales, a finales de octubre eran necesarias 250.000 horas extraordinarias en CASA para recuperar el tiempo perdido a lo largo del presente ejercicio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0008, 08 de diciembre de 1987.

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