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Irak amenaza a los Estados árabes con invocar el Tratado de Defensa Común

El primer ministro iraquí, Taha Ramadan, sugirió ayer la posibilidad de que Irak invoque el Tratado de Defensa Común árabe ante las consecuencias que para su lucha con Irán está teniendo la pasividad de algunos Estados de la región. La guerra irano-iraquí ha vuelto a intensificarse en el frente terrestre tras dos semanas durante las que el centro de atención se desplazó a aguas del golfo Pérsico. Un portavoz oficial iraní aseguró ayer, no obstante, que las acciones de su Ejército no guardaban relación con el anunciado embargo comercial norteamericano.

El Gobierno kuwaití, por su parte, guardó silencio ayer sobre la amenaza lanzada la víspera por el presidente de la República Islámica, Alí Jamenei, sobre un eventual cierre del estrecho de Ormuz si se hiciera efectivo el embargo. El silencio kuwaití no ha sorprendido a los observadores, dado que la amenaza de Teherán, ampliamente recogida por la prensa del emirato, era condicional y estos asuntos suelen estudiarse aquí con extremada discreción. Además, ayer jueves se iniciaba el fin de semana árabe y, al igual que sucede en Europa los sábados, muchos organismos y oficinas de la Administración se encontraban cerrados.Funcionarios estadounidenses del departamento del Tesoro indicaron ayer no saber si el embargo afectaría al petróleo iraní que consumen las Islas Vírgenes norteamericanas. A su vez, el portavoz del ministerio de Exteriores japonés señaló que la suspensión de las importaciones de petróleo iraní afectará a la economía japonesa por lo que Tokio "estudia detalladamente" la petición de EE UU de cooperar en el embargo.

Radio Teherán informó ayer que Irán está considerando una eventual retirada del Tribunal internacional de La Haya, donde se arbitra una multimillonaria compensación entre EE UU e Irán por las demandas presentadas a raíz de la revolución de 1979.

Mientras que en Washington, la Administración Reagan solicitaba al Congreso autorización para, entre otro armamento, vender 6 cazas F-15 y modernizar los 60 F-15 que ya cuentan las fuerzas aéreas saudíes -por un valor total de 997 millones de dólares-, un portavoz de la Arabian American Oil Company (ARAMCO), explicó en Kuwait el carácter accidental del incendio que se declaró el pasado miércoles en el oleducto que une el campo petrolífero de Safaniya (en el noroeste del Golfo) con el continente. De acuerdo con dicha fuente, el fuego, que a última hora de ayer ya había sido controlado, estalló al chocar un remolcador con una cañería sumergida. Ninguno de los nueve tripulantes del barco resultó herido.

Como ya es habitual en este conflicto, con más de siete años de duración, las agencias de noticias iraní (Irna) e iraquí (INA) facilitaron informaciones contradictorias sobre las operaciones de sus respectivos Ejércitos. Irna dio cuenta del ataque a "posiciones enemigas, centros de concentración de tropas e instalaciones económico-militares" en las proximidades de Amara, 300 kilómetros al sureste de Bagdad. INA se hizo eco de un comunicado militar iraquí según el cual seis personas resultaron muertas y otras 23 heridas en Basora por los ataques de la artillería iraní contra los barrios residenciales de esa ciudad. Estas acciones iraníes se produjeron después de que la aviación iraquí bombardeara el miércoles el sur de Irán, donde las autoridades de Teherán han informado de la muerte de 18 civiles y de más de 70 heridos.

Bagdad desmintió sin embargo las noticias sobre las operaciones llevadas a cabo el miércoles en el sector norte del frente y en las que, según Irán, se produjeron 500 bajas iraquíes entré muertos y heridos. Radio Teherán habló incluso de la "liberación de los altos de Badrej Huch". Para Irak, los iraníes han magnificado lo que sólo fue una emboscada a una patrulla fronteriza.

En Kuwait, residentes occidentales consideran que más que la guerra irano-iraquí lo que realmente preocupa al emirato es el desarrollo de la revolución islámica del país vecino.

Cinco nuevos barcos de la Marina norteamericana, entre los que se incluyen dos dragaminas de gran profundidad, se unieron ayer a los buques de guerra occidentales que se encuentran en el Golfo Pérsico. Al mismo tiempo, comenzaba a cruzar las conflictiva aguas un nuevo convoy, el 14º, formado por el petrolero kuwaití bajo pabellón estadounidense Gas Princess y la escolta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de octubre de 1987

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