La oferta española ya fue planteada en 1978 por UCD

La actual posición de España en las conversaciones con la OTAN para fijar la aportación militar a la Alianza ya estaba recogida, en muy similares términos, en un documento que el entonces Gobierno de Unión del Centro Democrático (UCD) hizo llegar en 1978 a mandos militares occidentales ante la posible futura incorporación de España a la OTAN. Una síntesis del informe fue publicada entonces en EL PAÍS. En aquel documento, se decía textualmente que España se convertiría, tras la incorporación, en "una zona de acumulación logística en la península e islas", a la vez sería "un país receptor de tropas en casos de repliegues". Añadía el documento que la Península Ibérica podía convertirse en un auténtico "almacén" para las fuerzas de la OTAN y que también podría servir de "plataforma de dirección electrónica de la lucha", tesis sobre la que también ahora se trabaja debido al alejamiento de España del hipotético frente.

El ministro de Defensa, Narcís Serra, comentó el pasado día 20 en el Congreso de los que era necesaria la aportación de apoyos desde el sur de Europa y, concretamente, desde la Península Ibérica.

Una novedad que, con respecto a los actuales planteamientos, se incluía en el documento era la relativa a la implantación en España de armas nucleares. Concretamente, se decía que las bases aéreas y navales españolas, "provistas con cohetes con alcance sobre Europa, África, el Mediterráneo y el Atlántico", perfilarían la intervención española como de "una importancia decisiva para la defensa de Europa".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0023, 23 de octubre de 1987.

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