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Crecen las tensiones en Wall Street tras la fuerte caída del mercado bursátil

La caída de más de 100 puntos registrada el viernes por el índice Dow Jones ha puesto la puntilla a un período de descensos y tensiones en Wall Street. Durante los últimos cinco años, la calle más importante del mundo financiero ha vivido una época de esplendor que podría estar tocando a su fin. Y el Gobierno norteamericano parece dispuesto a dejar caer el dólar antes que fomentar una subida de los tipos de interés.

Últimamente, los más altos representantes de la Administración de Estados Unidos, el secretario del Tesoro, James Baker, y el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, han repetido que la subida de los tipos de iriterés no estaba justificada ni por la inflación actual ni por las previsiones futuras. "No estamos a favor de una subida de los tipos", ha afirmado Baker. Sus declaraciones indican que Estados Unidos estaría dispuesto a dejar caer su divisa antes que a favorecer un aumento de los tipos de interés, ya que esta última posibilidad frenaría el crecimiento económico, informa Reuter.En los últimos tiempos se ha especulado diciendo que la Reserva Federal iba a incrementar su tasa de descuento preferencial, que actualmente se encuentra en un 6%, siguiendo así la tendencia de subida de tipos iniciada por la República Federal de Alemania. Greenspan, como Baker, preocupados por los temblores que han sacudido los mercados bursátiles, han salido al paso de esos rumores y han asegurado que los temores de un aumento de la inflación son exagerados.

Los 'brokers'

Pero ni las declaraciones de los hombres que mueven los hilos de la política monetaria han tranquilizado a los mercados. En los últimos tres días de la semana bursátil, el índice Dow Jones de valores industriales perdió 260 puntos, cifra que incluye la histórica caída de 100 puntos del pasado viernes. Las oscilaciones del mercado "han cogido a todo el mundo por sorpresa, incluidos los altos funcionarios de Reagan", afirma Robert Hormats, un, economista de la sociedad inversora Goldman Sachs and Company.Los representantes de la Administración intentan convencer a los inversores de que la inflación no subirá, y los políticos republicanos suspiran por mantener la expansión económica norteamericana, que se encuentra en su 59º mes, hasta el año que viene, en que se realizarán las próximas elecciones presidenciales.

Y en el ambiente de los brokers (agentes inversores), la tensión crece por momentos. El poderoso mercado de los ochenta está tambaleándose. Durante cinco años, jóvenes agentes se han enriquecido y han pasado a engrosar las filas de los yuppies (jovenes urbanos de alto nivel de vida). Ahora se enfrentan a la primera caída del mercado.

Muchas grandes firmas inversoras se están desprendiendo de parte de sus empleados. Salomon Brothers ha anunciado el despido de 800 de sus 6.500 empleados. Y otras sociedades inversoras están siguiendo su ejemplo. Algunos viejos agentes bromean diciendo que "dentro de poco se van a poner a la venta muchos relojes Rolex usados".

"Es peor que Boesky", afirmaba ayer un broker comparando la baja del mercado con el escándalo protagonizado hace casi un año por Ivan Boesky, que fue arrestado por utilizar información confidencial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de octubre de 1987