Juan García Barragán,
empleado de un gasolinera cercana al dentro urbano de Sevilla, resultó muerto en la madrugada de ayer de un disparo en el abdomen efectuado a sangre fría por un atracador, que consiguió un botín de 16.000 pesetas. La víctima tenía 57 años, estaba casado y era padre de tres hijos-


























































