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5.000 personas asisten a los funerales por las víctimas del accidente de Verín

Unas 5.000 personas asistieron ayer en Sariñena (Huesca) a lo funerales por las 38 víctimas del accidente ocurrido el pasado viernes en Verín (Orense). Los funerales se celebraron en el campo de fútbol de Sariñena para dar cabida a todos cuantos acudieron a despedir a las víctimas de la tercera edad. El Ayuntamiento de la localidad, de donde eran 22 de los ancianos fallecidos, ha decretado tres días de luto oficial. Se han recibido múltiples muestras de solidaridad y apoyo hacia los familiares de los ancianos fallecidos.

La ceremonia religiosa fue oficiada por el obispo de Huesca, Javier Osés, y 12 sacerdotes de los pueblos próximos. Asistieron a los funerales diversas autoridades regionales, entre ellas el presidente del Gobierno aragonés en funciones, Santiago Marraco, el delegado del Gobierno en Aragón, Ángel Luis Serrano, representantes de la Administración central, diputados, parlamentarios aragoneses, alcaldes, el gobernador de Huesca y otras representaciones de distintas instituciones de la región.En un campo de fútbol

Los furgones con los féretros de las víctimas llegaron a Sariñena sobre las seis de la madrugada de ayer, siendo trasladados en primer lugar a la iglesia de la localidad, y desde allí al campo de fútbol, donde se instaló la capilla ardiente. Los féretros fueron cubiertos con numerosas coronas de flores enviadas por familiares, autoridades, instituciones, vecinos y amigos.

La ceremonia religiosa transcurrió en un profundo silencio, sólo roto por los sollozos de los familiares de las víctimas. El obispo de Huesca reflejó en su homilía la situación de impotencia ante la tragedia. "No queramos discurrir demasiado por qué ha pasado esto, os lo digo por vuestro bien", dijo a los presentes. Luego resaltó las muestras de solidaridad recibidas y añadió: "que el dolor nos una; que no se desperdicie tanto dolor y sea fecundo para que los de la tercera edad reciban el apoyo de todos nosotros, para que los pueblos de nuestra tierra se unan".

Tras la ceremonia en el campo de fútbol, 22 de los féretros fueron trasladados hasta el cementerio de Sariñena, de donde eran naturales las víctimas, donde recibieron sepultura; otros cinco fueron trasladados a Perdiguera (Zaragoza) y Laguna Rota (Huesca). El resto, hasta 38, fueron conducidos directamente desde Galicia a sus lugares de origen: Graus, Berbegal, Montesusin, Huesca capital, Grañén y Zaragoza, de donde eran el conductor y la azafata.

El alcalde de Sariñena, José Antonio Martínez, visiblemente emocionado, no pudo contener las lágrimas, y agradeció las muestras de solidaridad recibidas de toda España, y especialmente de Galicia y Aragón. El alcalde transmitió a sus convecinos un mensaje de esperanza y fuerza, "para seguir avanzando ante la tragedia". El Ayuntamiento de la localidad ha decretado tres días de luto oficial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de julio de 1987

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