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El Gobierno rechaza la petición de la CEOE de ampliar la vigencia de los contratos temporales

El ministro de Trabajo, Manuel Chaves, afirmó ayer en su comparecencia ante la Comisión de Política Social y Empleo del Congreso de los Diputados que el Gobierno no prorrogará los contratos temporales que finalizan su vigencia de tres años a partir del mes de octubre. Según cálculos de la CEOE, que había solicitado que se ampliara este límite, son 200.000 los contratos eventuales que a partir de octubre han de ser rescindidos o transformados en fijos. Nicolás Redondo. secretario General de UGT, había remitido una carta al ministro mostrándole la oposición del sindicato a la prórroga. Y CC OO había hecho también público su rechazo a esta posibilidad.

El ministro de Trabajo afirmó que no había necesidad alguna de prorrogar el período de vigencia de los contratos temporales, en contra de lo que ha venido solicitando reiteradamente la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE). Manuel Chaves dijo ante la comisión que "cuando un contrato por tres años sigue vigente es que pertenece a una empresa estable, por lo que parece lógico que ese contrato se convierta en indefinido".El ministro reconoció, no obstante, que "puede producirse un descenso en las colocaciones. Y eso nos habrá de llevar a instrumentar medidas de fomento de empleo que, en ningún caso, pasarán por la prórroga del período de vigencia de los actuales contratos".

Fuentes del Ministerio de Trabajo recordaron ayer que el ministro había expresado en distintas ocasiones que la transformación de un contrato eventual en fijo está primada con la exención permanente del 50% de la cuota empresarial a la Seguridad Social. "Exención que compensa sobradamente los hipotéticos inconvenientes de transformar en fijo a un trabajador".

No opina lo mismo la CEOE. Fuentes de la patronal señalaron que con esta decisión "el Gobierno ignora el problema del mercado de trabajo". Y añadieron que "será de su responsabilidad el que haya en los próximos meses 200.000 personas con su contrato en el aire".

Oposición sindical

La posible prórroga de este tipo de contrataciones había provocado un fuerte rechazo en medios sindicales. Hace escasos días, Nicolás Redondo, en nombre de UGT, se había dirigido al ministro expresando la oposición del sindicato socialista a una medida semejante. En la carta, Redondo argumentaba que las empresas tienen tiempo sobrado durante tres años para saber si precisan un trabajador. Y le recordaba que ampliar el límite de vigencia suponía romper unilateralmente pactos adoptados de común acuerdo. Miguel Ángel Ordóñez, secretario de imagen del sindicato socialista afirmó ayer que en el fondo los empresarios pretenden aprovecharse de un mercado de trabajo en el que abunda la mano de obra, "convirtiendo la precariedad en norma y no en excepción".En el mismo sentido se ha venido pronunciando CC OO, que ayer mismo hizo público un comunicado de la secretaría de empleo explicando las razones jurídicas y sindicales en las que se basa su rechazo a la ampliación del período de vigencia de estos contratos. En el documento, CC OO recuerda que la legislación actual sólo puede modificarse "por extraordinaria o urgente necesidad". Y que ninguno de los dos supuestos se dan en estos momentos. El sindicato que dirige Marcelino Camacho se muestra a favor de que se prorroguen automáticamente todos los contratos eventuales con tres años.

Según cálculos de la patronal, hay unos 200.000 trabajadores con contratos temporales que, a partir del mes de octubre, han de convertirse en fijos de plantilla o despedidos. Es una cifra aproximada. Lo que sí es cierto es que la contratación temporal ha sido ampliamente utilizada. El ministro daba ayer como dato que en los primeros cinco meses de este año se habían suscrito más de 600.000 contratos de este tipo.

La normativa, que entró en vigor en octubre de 1984, establece que los contratos temporales -muchos con bonificaciones en la Seguridad Social- no podrán prorrogarse más allá de los tres años. Transcurrido este período, dice la legislación, el contrato se convertirá en fijo -y quedará exento para siempre del 50% de la cotización a la Seguridad Social-, o se producirá la rescisión del mismo, teniendo en cuenta que la vacante que se produzca no podrá cubrirse con un nuevo contrato temporal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de junio de 1987

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