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CITA EN LA CIUDAD DE LOS CANALES

Los "siete grandes" buscan un acuerdo para reforzar la coordinación de sus políticas económicas

Los líderes de los siete grandes -EE UU, Japón, RFA, Francia, Reino Unido, Italia y Canadá- se reunieron ayer por primera vez en sesiones conjuntas en la isla veneciana de San Giorgio. El comunicado final de esta 13ª cumbre, que será hecho público hoy, contendrá, según todos los indicios, un acuerdo para potenciar la coordinación de las políticas económicas de los siete países más industrializados del mundo. Con ella se pretende asegurar el crecimiento económico y mantener la estabilidad de las paridades monetarias. El documento apuntará también nuevas resoluciones sobre la deuda externa y urgirá una reforma de las políticas agrarias.

Después de hacerse la ya tradicional foto de familia, los líderes se reunieron ayer en la biblioteca Longhena, en un cuidado ambiente del siglo XVII. Al mismo tiempo, los ministros de Finanzas celebraban un encuentro paralelo, en el que, dirigidos por el titular italiano, Giovanni Goria, empezaron a preparar el comunicado económico de la cumbre. Los ministros decidieron que en el informe final se apoyen los acuerdos de la reunión de Louvre, realizada el pasado mes de febrero en París. En esta reunión se decidieron diversas medidas para avanzar en la estabilidad del sistema de cambios.El acuerdo de los ministros de Finanzas fue presentado a los jefes de las siete delegaciones, que dedicaron la tarde a discutir sobre economía. No obstante, las diferencias entre los mandatarios obligaron a los sherpas (ayudantes de los líderes) a seguir trabajando durante toda la noche de ayer para poner en claro y matizar el documento final.

Pero, según confirmó. ayer el portavoz de la delegación italiana, el compromiso de esta cumbre de Venecia contendrá, con casi toda seguridad, el acuerdo de los gobiernos a poner en marcha medidas económicas si los indicadores del crecimiento (paro, comercio, inversiones) caen por debajo de las expectativas. Algunos gobiernos, como el alemán occidental, no estaban dispuestos a aceptar un compromiso de este tipo, que consideran erosiona su soberanía e independencia nacional.

Sin embargo, la mayoría de los líderes apoyaban la idea de coordinar la economía internacional a través de indicadores y objetivos de crecimiento. Es poco probable, sin embargo, que los siete acuerden que estos indicadores sean obligatorios.

Durante la sesión plenaria de ayer, Japón advirtió a Estados Unidos que, "con el peligro de una recesión a la vista, es necesario que Norteamérica reduzca su déficit y contribuya así al crecimiento mundial". Ha sido la primera vez que uno de los siete líderes, el japonés Yasuhiro Nakasone, mencionaba la posibilidad de una recesión económica. EE UU respondió asegurando que este año reducirá el déficit a 170.000 millones de dólares.

En 1986, el déficit estadounidense se elevó a 220.000 millones de dólares, con lo que la reducción estará en torno al 18%. Mientras, el canciller alemán occidental, Helmut Kohl, aseguraba en su discurso que su país ya estaba haciendo todo lo posible para mantener el crecimiento mundial.

Hoy, a las nueve y media de la mañana, los jefes de Gobierno y de Estado volverán a reunirse para la última sesión plenaria. De ella saldrá un acuerdo que, sobre todo, resaltará la necesidad de coordinar la política económica de los siete para impedir el desequilibrio monetario y potenciar el crecimiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de junio de 1987

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