Protesta contra el laboratorio de residuos radiactivos en Salamanca

Unas 15.000 personas se concentraron ayer en Aldeadávila de la Ribera (Salamanca), en protesta por el proyecto de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) de instalar un laboratorio experimental de residuos radioactivos en aquella localidad. El objetivo de la concentración era recordar la catástrofe de Chernobil un año después del accidente, mientras los participantes ratificaban su oposición a la Instalación Piloto Experimental Subterránea (IPES).Los manifestantes procedían de todos los pueblos de la zona y de otras provincias españolas y portuguesas. Cerca de 100 autobuses, según los organizadores, y cientos de vehículos particulares ocuparon pequeñas praderas, utilizadas como aparcamientos. La fiesta se desarrolló en una pradera de unos 100.000 metros cuadrados en medio del campo, donde se colocó un escenario.

La Coordinadora Antinuclear Bajo Duero, que agrupa a numerosas asociaciones y grupos cívicos, y el Comité Antinuclear de Salamanca organizaron la concentración. La Coordinadora de Alcaldes, que representa a unos 400 pueblos de Salamanca y Zamora, apoyaba también la convocatoria. Varios grupos musicales y de teatro actuaron también en la campa, donde se entonaron canciones compuestas por los escolares de la zona en contra de las instalaciones nucleares.

Las críticas de los comunicados que se leyeron en la fiesta se dirigieron principalmente al vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, que hace varios días insistió en la inocuidad del proyecto IPES, y contra el presidente de la Junta de Castilla y León, José Constantino Nalda, y el consejero de Fomento, Juan Antonío Lorenzo. Además, hubo una crítica general a la falta de información de todo el proceso.

Carácter pacífico

En las intervenciones se destacó en todo momento el carácter pacífico de los habitantes de las Arribes del Duero, que no están dispuestos, sin embargo, a que se construya el laboratorio. La palabra cementerio volvió a ir continuamente unida a cualquier alusión al laboratorio.El portavoz de la Coordinadora de Alcaldes dijo también que si se ha expedientado a varias personas (aludiendo a la apertura de investigaciones por la retención del diputado socialista Luis Calvo durante 28 horas en el Ayuntamiento de Aldeadávila) se debería hacer lo mismo con los gobernantes que en un Estado de derecho toman decisiones contrarias a la clara voluntad del pueblo.

El representante del Comité Antinuclear de Salamanca, por su parte, recordó las movilizaciones populares que hubo hace 10 años para impedir que se construyera la fábrica de combustibles nucleares de Juzbado. Las alusiones a la marginación de la zona por su pobreza y despoblamiento, y al sentimiento que sus habitantes tienen de estar recibiendo sólo instalaciones rechazadas en otros lugares, quedó de nuevo de manifiesto en las intervenciones.

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