Nuevos cortes de carreteras y sabotajes en la vía férrea por trabajadores de Fyesa

Nuevos disturbios se registraron en las últimas horas en la comarca de Bóo de Guarnizo y Maliaño a causa de las movilizaciones de los obreros de la factoría Fyesa (290 operarios; de ellos, 144 sujetos a regulación de empleo). Cortes de carretera y sabotajes en la vía férrea se sucedieron a lo largo de la madrugada del domingo pese a los esfuerzos de la Guardia Civil para evitarlo.

El correo Santander-Madrid compuesto de diez unidades que había partido de la capital a las once de la noche del sábado, permaneció retenido en el trayecto de Bóo a Guarnizo, a unos ocho kilómetros de la estación de partida, hasta las 1.55 de la madrugada del domingo. La causa fue atribuida por Renfe a la rotura de una péndola que dejó averiada la catenaria, presumiblemente, por la acción de algún piquete.Una tanqueta de la Guardia Civil, según apreciaciones de urgencia de un periódico local, fue alcanzada, en la madrugada, por un cóctel molotov sin mayores consecuencias.

Los problemas de la factoría Fyesa dieron origen a mediados de este mes a reiterados enfrentamientos entre trabajadores y vecinos de Meliaño y otros pueblos del ayuntamiento de Camargo, que tiene un censo de 19.500 habitantes con las fuerzas antidisturbios.

Plan de excedentes

Fyesa, de la que es accionista mayoritario el Banco de Santander, fabrica productos para la obtención de aceros; hace seis años contaba con 459 operarios y la reconversión prevé numerosos excedentes. Hace 15 días la empresa emprendió acciones contra "personas desconocidas" que durante un encierro incendiaron la planta de oficinas produciendo daños elevados en 15 millones de pesetas.Los nuevos disturbios se atribuyen a una falta de entendimiento entre la empresa y las centrales sindicales sobre la composición de la mesa de negociaciones a fin de alcanzar un acuerdo sobre el reajuste de la plantilla y también a causa de los despidos disciplinarios que se han producido.

Fyesa, para garantizar su futuro, precisa las bajas incentivadas de 30 trabajadores a los que puede alcanzar una compensación, por persona, de 3.700.000 pesetas. En el futuro se trabajará sólo nueve meses al año que un número determinado de obreros regulará, de forma permanente, cada año. El comité de empresa (compuesto por seis trabajadores de CCOO, cuatro de UGT y tres de USO) permanece encerrado en el interior de la factoría desde hace largas horas en asamblea permanente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 26 de abril de 1987.

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