Ir al contenido
_
_
_
_
Crítica:
Crítica

Técnica y rabia

Concierto de Ilegales

Jorge Martínez (voz y guitarra), Guillermo Vijande (bajo y coros) y David (batería y coros). Actuación previa de Dogo y Los Mercenarios. Sala Astoria. Madrid, 3 de abril.

Un grito indescifrable de guerra rockera de Jorge Martínez inició el recital del trío gijonés. Esta banda no ha perdido su afán rebelde e independiente; más bien se ha fortalecido con la creación de su propio sello discográfico, Discóbolo. Jorge interpretó Soy un borracho, declaración de principios que anunciaban ya sus rifs, siempre reconocibles; fue el primer tema que sonó preciso, limpio, fuerte, perfecto, como el resto de las canciones.A cualquier profano casual le parecerá que este rockero asturiano es un desequilibrado, un individuo poco recomendable que no puede ser capaz de crear notas coherentes en su guitarra o en lo que sea. Pues no. Es un guitarrista único, sobrio, que aúna su rabia ilimitada a una técnica muy desarrollada de punteos, de fraseos, de sonidos diferentes tomados de sus pedales. Su rabia incide necesariamente en su técnica.

Ilegales suenan a banda conjuntada, impulsada siempre por los arranques de guitarra de Jorge. Son los primeros días de mes y llenaron el recinto de seguidores que conocen bien sus canciones, y así, las corearon y bailaron con entusiasmo. Esa guitarra, llena de rock, lo puede todo.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_