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REVISTA DE PRENSA

La maraña hispánica

Londres,

Los catalanes tienden a considerarse más europeos que los españoles; algunos andaluces flirtean con las sirenas libias y argelinas; y los vascos están contentos de ser vascos. Pero ninguna comunidad española votaría en favor de la secesión.Las distintas regiones españolas están unidas entre sí por intereses comunes más poderosos que sus impulsos centrífugos. La economía española ha cobrado demasiada importancia en la actualidad como para que el separatismo atraiga un apoyo significativo.Aunque los inmígrantes de lengua castellana en Cataluña y Euskadi diluyan la cultura regional, hacen los trabajos más pesados; en Cataluña sus hijos aprenden catalán y se integran.Los políticos nacionalistas vascos de corte moderado podrían ganar más votos, y ofrecer una mayor resistencia a los extremistas, si se esmeraran más en cultivar a sus votantes de la inmigración, como lo hacen los catalanes.

La descentralización comenzada a finales de los años 70 es solamente una pálida imitación del tradicional federalismo español anterior a los Borbones, pero está dando a las administraciones regionales la oportunidad de abordar los problemas que el Gobierno central podría ignorar. La mayoría de los españoles creen firmemente en las idiosincrasias regionales. Los españoles son diferentes los unos de los otros. Y la variedad es una de las mayores riquezas de España.

15 de marzo

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de marzo de 1987