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El alcalde de Alcobendas da por finalizada la experiencia de la televisión local

Pese a la supuesta ilegalidad de la televisión de Alcobendas, los vecinos de este municipio pudieron ver íntegramente las emisiones realizadas los pasados días 16 y 17 de febrero. "No tengo intención política de repetir la experiencia", ha dicho el alcalde socialista José Caballero. Esta declaración tranquiliza a Alianza Popular, que calificaba el proyecto de electoralista.

La expectación en torno a la televisión se centraba en los bares y cafeterías, donde los vecinos se reconocían en pantalla. "La participación ciudadana ha sido el mayor logro", dice un joven.La programación bailó entre el desenfado y la seriedad. La seriedad la pusieron los informativos locales, realizados por profesionales del lugar. El humor se plasmó en algunos anuncios, como el que, en tono erótico-festivo, aseguraba que Alcobendas es el paraíso del amor o, sobre todo, el juego del loco. Este divirtió a la audiencia. En días anteriores, un joven actor, que encarnaba a un supuesto loco huido de un psiquiátrico, se paseó por Alcobendas molestando o asustando a los vecinos, muchos de ellos actores también. El lunes, dentro del informativo y con la mayor seriedad, los presentadores lanzaron el aviso: "Se trata de un escapado del Alonso Vega [hospital psiquiátrico]; si lo ven, llamen a nuestros teléfonos". Más de la mitad de los interlocutores confundieron al loco con un concejal socialista. El martes, Televisión Alcobendas continuaba el juego dando la noticia de la detención del loco, con imágenes en vivo de la acción policial. La retransmisión resultaba ciertamente divertida. "Este loco está muy loco, señores", decía el locutor. Finalmente, el espectador supo que todo era un montaje.

Los alcobendanos también recurrieron a la televisión para lanzar un servicio de socorro. Una niña de 16 años había desaparecido de su domicilio el domingo. Fue el único acontecimiento no previsto en la emisión. El martes, el informativo ofreció la feliz noticia: la chica había sido encontrada gracias al aviso televisivo.

Para todos los gustos

No sólo las asociaciones (mujeres, minusválidos, vecinos) fueron los protagonistas. También hubo programas infantiles, culturales y "de relleno, como los vídeos musicales, que fueron bastante malos", dice una psicóloga; además de encuestas en la calle sobre los programas de televisión en general, la situación de Alcobendas y la gestión del Ayuntamiento. En este sentido, se pidió desde mejores calles y con más alumbrado hasta una plaza de toros. Se emitió también un amplio reportaje, realizado en 1985, sobre la mujer trabajadora, con multitud de entrevistas realizadas en la calle.Las críticas a la televisión local han estado centradas en los problemas técnicos. "Se oían muchos ruidos de fondo", dice una señora. Otros se quejan: "Con más de tres millones de pesetas que ha costado esto, podrían haber dado trabajo a muchos jóvenes".

En el despliegue informativo en torno a la televisión de Alcobendas, el alcalde ha elogiado siempre al equipo de técnicos y profesionales que la han sacado adelante, "aunque con muy pocos medios". Muchos vecinos han encontrado la mejor ocasión para comprarse un vídeo. "¡Para una vez que nos vamos a ver en televisión!".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de febrero de 1987