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La sombra de un acuerdo Benegas-Arzalluz planea sobre la candidatura de Garaikoetxea

La sombra de un pacto de gobierno entre el Partido Socialista de Euskadi (PSE-PSOE) y el Partido Nacionalista Vasco (PNV) planea sobre el acuerdo ya formalizado entre Eusko Alkartasuna (EA) y Euskadiko Ezkerra (EE), que los propios signatarios definen como "mal menor". Cuando queda una semana para la celebración del primer pleno de elección de lendakari, los partidos vascos activan la discusión política interna sobre el futuro de Euskadi.

Carlos Garaikoetxea, ex lendakari y candidato a la presidencia en el acuerdo de gobierno EA-EE, definió ayer esta alternativa como mal menor, destacó que ambos partidos han sido los únicos con responsabilidad suficiente para llegar a un acuerdo de gobierno y, adelantó que, en caso de quedar investido como lendakari, su Gobierno tendría que promover el apoyo de alguno de los dos dos partidos con mayoría en la Cámara vasca.Por su parte, los miembros de la ejecutiva de Euskadiko Ezkerra estudiaron ayer la propuesta que llevarán a organismos más amplios de su partido, que se reúnen en los próximos días. Los ejecutivos de EE subrayaban ayer las palabras de Garaikoetxea en el sentido de que el acuerdo bipartito alcanzado no corresponde a lo descado, pero ha sido el único posible.

El presidente del Partido Nacionalista Vasco, Xabier Arzalluz, fue tajante a la hora de enulciar el futuro de la posible constitución del Gobierno EAEE, del que dijo que "nace muerto". Arzalluz aclaró que el plazo para llegar a un acuerdo de gobierno con los socialistas no termina el día 20 del presente mes, fecha de celebración del primer pleno para elección del lendakari, Sino que puede extenderse hasta el 10 de abril, si los candidatos no obtienen en las votaciones sucesivas las mayorías cualificadas necesarias para la elección del presidente vasco.

Contactos telefónicos

Los dirigentes del PNV negaron que se hayan celebrado hasta el momento nuevas reuniones formales con los socialistas, aunque insinuaron que se han establecido ya los primeros contactos telefónicos. Sus críticas radicales a la alternativa propuesta por EA y EE no hacen sino favorecer el entendímiento entre el PNV y el PSE-PSOE.En el actual estado de cosas, parece inviable la elección de un lendakari en el pleno del próximo día 20 si no varían vertiginosamente los pronunciamientos públicos de los partidos vascos. El candidato a la presidencia del Gobierno vasco tendría que contar con mayoría absoluta de los votos parlamentarios. En caso de que no se produjera la elección, habría nuevas convocatoria de plenos hasta el plazo máximo del 10 de abril, cuando se curriplen los 60 días desde la celebración del primer pleno. Si en ninguno de los tres plenos que han de celebrarse reglarnentariamente se produce la elección, el lendakari en funciones tendría que convocar nuevas elecciones.

La compleja coyuntura del País Vasco ha tenido un primer resultado revulsivo sobre la actividad de los partidos. Miembros de uno y otro partido hablaban ayer de un regreso hacia el tipo de reunión política, dilatada y densa, que definió los años posteriores a la muerte de Franco. Durante el fin de semana, todos los partidos vascos, a excepción de los socialistas, mantenían reuniones de sus órganos de dirección.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de febrero de 1987