Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La escisión del PNV provoca inestabilidad en las instituciones de Euskadi

La escisión en el seno del PNV, provocada por un grupo de ex militantes agrupados en la nueva formación política Nacionalistas Vascos, nacida oficialmente el pasado jueves en Vítoria, ha provocado una grave inestabilidad política que afecta a todas las instituciones, tanto autonómicas como provinciales, ubicadas en la capital política de la comunidad autónoma. La nueva formación política nacionalista aspira a contar en breve con 5.000 afiliados Nacionalistas Vascos. La estructura de los críticos será muy parecida a la del PNV.Mientras que el gabinete presidido por el lendakari José Antonio Ardanza considera irreparable el daño causado por la ruptura, en el Parlamento vasco seis parlamentarios del grupo nacionalista ya han anunciado su apoyo a la nueva opción, entre ellos el propio presidente de la cámara Juan José Pujana. La situación en el Parlamento, en el que el Gobierno disfruta de una cómoda mayoría debido al pacto de legislatura con los socialistas, quedaría sometida a una coyuntura inesperada.

En las instituciones propias de Álava, la situación no es más clara. El equipo de la diputación foral, en el que ya se ha producido una primera fisura, está sustentado en las juntas generales (Parlamento provincial) por una mayoría absoluta apoyada por solo un procurador de diferencia. Como tres miembros nacionalistas de este parlamento, entre ellos el presidente Patxi Ornazabal, han expresado su solidaridad con Nacionalistas Vascos, el PNV se verá obligado a pactar con la oposición para sacar cualquier proyecto adelante.

En el Ayuntamiento de Vitoria, es donde la composición del mapa político se ha complicado más con la escisión en el PNV, ya que el grueso del grupo nacionalista se ha posicionado a favor de Nacionalistas Vascos, con el alcalde: José Ángel Cuerda a la cabeza.

Aun en el caso de que la escisión no provocara nuevas fugas, y lógicamente más si así fuera, el PNV, hasta ahora hegemónico en la capital política de Euskadi, tendría que pactar para asegurar una mínima gobernabilidad.

Fase de desarrollo

Por otro lado, la nueva formación inicia esta semana lo que su líder, Manuel Ibarrondo, califica como una fase de desarrollo", más en el campo de la gestión que en el de la política, porque las bases políticas ya están sentadas".La nueva opción, que aspira según Ibarrondo a contar, con unos 5.000 afiliados en Euskadi, ya ha recibido el apoyo de los primeros militantes en las zonas vascas de Francia. La estructura orgánica de Nacionalistas Vascos no se asemejará a la del PNV, en opinión de líderes cualificados de esta formación, que confían en inaugurar su nueva sede social, un batzoki adquirido poco antes de que el tribunal del partido expulsara a la junta de Vitoria, para mediados de este mes. Al acto de apertura será invitado Carlos Garaikoetxea.

Ibarrondo consideró ayer "profundamente positiva" la propuesta lanzada por la ejecutiva de Guipúzcoa de separación orgánica del PNV.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de septiembre de 1986