Usuaria del servicio de ligones
He leído divertida el artículo titulado Ligones madrileños, de Francisco Umbral, en EL PAÍS del 16 de agosto y, como usuaria del servicio, quisiera dar las gracias a todos los trabajadores de la turista. Soy una chica italiana y he tenido la oportunidad de apreciar a algunos ligones profesionales durante mis vacaciones en España. Pienso que en tiempos del euroturismo esta especie debería ser protegida y financiada por la CEE, pues hay que admitir que los ligones favorecen sin duda el desarrollo de los contactos entre los ciudadanos de Europa. Ya por medio de uno de estos profesionales yo he empezado a estudiar español, a leer EL PAÍS, a apreciar a los poetas Bécquer y Tomás Morales.El tiempo que esos profesionales dedican a su actividad es muchísimo y tienen gastos de guaguas (los autobuses en Canarias), bar, museos, etcétera, y el reembolso no es siempre seguro. Ninguna sorpresa si una noche te presentan la cuenta. Como dice Umbral, lo demás vendrá solo, si viene. Y si no, con vieja voluntad de servicio, el ligón vuelve a empezar al día siguiente. Me gustaría que pudieran publicar mi carta, que es un gracias a todos los españoles y un especial grazie moltissime a los ligones.-


























































