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Un inspector y un presunto traficante de drogas, heridos en un tiroteo

Un inspector de la Brigada Central de Estupefacientes y un presunto traficante de drogas resultaron heridos de gravedad en el transcurso de un tiroteo ocurrido en la mañana de ayer en el edificio número 67 de la calle del Doctor Esquerdo, donde el presunto traficante tenía alquilada una vivienda, y cuando un grupo de policías intentaron detenerle.Los hechos sucedieron aproximadamente a las 10 de la mañana de ayer. Varios inspectores de la Brigada Central de Estupefacientes estaban encargados de la vigilancia de una persona de la que se sospechaba que era un enlace de una banda de tráfico de cocaína, y que acudía regularmente al edificio número 67 de la calle del Doctor Esquerdo. A la hora citada, el presunto traficante fue detenido cuando subía las escaleras del inmueble, presumiblemente para hacer entrega, o recoger un alijo de droga.

Fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid informaron que el hombre en cuestión, aún no identificado con segurídad, hizo gala de una violencia que llegó a sorprender a los funcionarios que le detuvieron, hasta el punto que consiguió zafarse de su acoso, apoderarse del revólver reglamentario de uno de los inspectores y disparar cinco tiros. Uno de ellos alcanzó al inspector, del que no se ha facilitado la identidad, en la mandíbula inferior, con orificio de salida por el hueso temporal.

El presunto traficante aprovechó la confusión para echar a correr escaleras abajo. Sin embargo, fue alcanzado por dos disparos, en el tórax y en el cuello, a pesar de lo cual siguió huyendo y sólo pudo ser detenido por los miembros de un coche patrulla de la policía, a la altura del número 47 de la calle de Sainz de Baranda.

El presunto traficante iba indocumentado. A preguntas de los policías dio una identidad que se sospecha falsa, por lo que, según la Jefatura Superior, aún no se le ha identificado con precisión, aunque se sabe que es surainericano.

En el registro efectuado posteriormente en la vivienda en cuestión se encontraron 1.800 gramos de cocaína. El revólver que arrebató y con el que consiguió herir al inspector fue encontrado en el patio interior del edificio, donde lo arrojó por una ventana mientras huía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de julio de 1986