Peridis y sus 'monos'
Corro el riesgo de no ver publicada esta carta poniendo en tela de juicio la repajolera gracia que Peridis tuvo y que pierde por día y horas. Da la sensación de que este genial humorista también ha tocado techo cual su enrabietado mono de Manuel Fraga. Confieso que la pérdida de gracia en Peridis me preocupa. Y no es de ayer ni de hoy, sino desde que en 1982 ganaron las elecciones los socialistas. A Peridis le ha pasado un poco lo que nos pasó a todos cuando se nos murió Franco. Y es que da la sensación de que no quiere traicionar sus convicciones políticas, y basta seguirle día a día para darse cuenta de que un mono tan gracioso como Alfonso Guerra es un tábano sin sal ni salero, y no digamos la figura de Felipe González subido tan sosamente en la columna con la que habla esta criatura, que es el polo opuesto del duque, que no hablaba nada, y quizá de ahí la mordacidad que emanaba de una forma sutilísima. Yo creo que en el espectro político español hay gracia a raudales. ¿No piensa Peridis en sus monos ahora que rodarán algunas cabezas? ¿Qué estará pensando Moscoso de su reforma administrativa que va camino de ser la revolución pendiente? ¿Y Fernández Ordóñez? Y todos, Peridis, todos.Por un Peridis libre y sin ataduras, ¡viva Peridis!-


























































