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Tribuna:MEXICO 86FÚTBOL POR DENTRO

Marcajes

ALFREDO RELAÑO El marcaje al hombre o en zona es un viejo debate. ¿Qué es mejor? El tiempo no ha resuelto el enigma. Cada estilo tiene sus ventajas, y en muchas ocasiones se recurre a la forma mixta. España lo ha hecho un par de veces.

Marcar por zonas consiste en colocar la línea de cuatro defensas, vigilando cada cual la parcela que le corresponde, y con el soporte de una línea de tres centrocampistas por delante el equipo cuenta así con siete hombres, que componen tres triángulos isósceles, que cubren toda la zona del campo próxima al área e piden al otro equipo moverse cómodamente.

Marcar al hombre supone asignar a cada jugador valioso del otro equipo una vigilancia directa, alguien que le persiga. donde vaya, le eche el aliento en la nuca e intente evitar que reciba el balón. Exige superioridad física del defensa y, desde luego, una gran seguridad de éste en la entrada a cortar. Un marcador al hombre que queda desairado por el atacante da lugar a que éste avance solo, armado, con el balón en los pies y panorama de juego, y sin nadie más que el líbero para esperarle, y con lana rápida pared, bien devuelta por un compañero, podrá dejar al libero en el camino.

Los italianos son espléndidos especialistas en el marcaje al hombre, aunque en este campeonato no hayan podido presumir de una buena defensa. La mayor parte de los equipos ha optado por la zona, que supone un menor desgaste. El secreto de la defensa en zona, del buen funcionamiento de la línea de cuatro, es que los defensas actúan de dos en dos. Cuando el lateral derecho espera al que viene por la banda, el central más próximo debe jugar con él y mostrarse como obstrucción a la salida hacia dentro del delantero, a fin de quitarle una de las opciones. El lateral tendrá así más facilidad para encerrar al delantero en la banda y quitarle espacio de maniobra. Cuando es uno de los centrales el que ve venir al contrario, el otro central y el lateral más próximo se ofrecerán como cierre a la salida por cualquiera de los dos lados. Cuando uno de los cuatro es desbordado, el más próximo debe ir por el jugador que se escapa, mientras el defensa vencido corre a ocupar el puesto que éste deja libre.

Uno o dos marcajes directos y el resto del equipo en zona es la fórmula elegida por España en México, y suele dar resultados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de junio de 1986