Los estibadores del puerto de Bilbao ratifican el acuerdo con Trabajo

Los trabajadores del puerto de Bilbao ratificaron en una asamblea celebrada el jueves en Portugalete (Vizcaya) el acuerdo alcanzado por la Coordinadora Estatal de Estibadores y el secretario general de Empleo, Álvaro Espina, que dio lugar al posterior acuerdo transitorio de Bilbao. El pacto ha permitido la vuelta a la normalidad de las actividades en el puerto autónomo, tras casi dos meses de huelga. Ayer los muelles recobraron su nivel normal de trabajo.

Sin embargo, el que el acuerdo que ha puesto fin al conflicto de Bilbao haya sido aceptado mayor¡tariamente por la asamblea, no elimina la sensación de que éste se ha cerrado, en cierta forma, en falso. Las negociaciones sobre el desarrollo del decreto de reforma porturia que Trabajo y la Coordinadora iniciarán la próxima semana serán, las que determinen si, en efecto, se ha logrado una solución definitiva o, si, en el fondo, lo que se ha conseguido es una tregua en una batalla que puede recrudecerse en cualquier momento.

La asamblea de estibadores celebrada el jueves en Portugalete -a la que no se permitió el acceso a los periodistas- respaldó casi por unanimidad, la gestión del comité de empresa de los trabajadores, tanto en sus planteamientos ante la huelga, como en lo que se refiere al pacto alcanzado con la Administración.

Sobre el emplazamiento del sindicato UGT a la Coordinadora Estatal de Estibadores y al Ministerio de Trabajo para que ambos mostraran el acuerdo transitorio de Bilbao, los trabajadores portuarios de la capital vizcaína declinaron hacer comentarios. Algunos miembros del comité de empresa se limitaron a decir: "Entre nosotros hay estibadores que también pertenecen a UGT. Pues bien, que sean ellos los que muestren a su organización el contenido del acuerdo de Bilbao".

EL PAÍS de la mañana

Despiértate con el análisis del día por Berna González Harbour
RECÍBELO

Regístrate gratis para seguir leyendo

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS