A la tercera va la vencida
El proceso electoral que deberá formalizarse el próximo otoño en las 77 cajas de ahorro será el tercero y el más importante desde el decreto democratizador promovido a finales de 1977 por Enrique Fuentes Quintana.En las elecciones de 19771978 fueron disputados el 75% de los cargos, aunque buena parte de los consejeros repetían o eran colocados por las direcciones generales.
El proceso electoral de 1982, cuando se reprodujeron los mismos hábitos -designación de facto de representantes de los impositores por parte de las direcciones generales y nula renovación de representantes de las corporaciones y de las personalidades-, salieron a elecciones el 43% de los cargos.
Ahora, la renovación deberá tener mayor amplitud. La nueva ley, además de cambiar los porcentajes de representación de los intereses en juego, limita el poder de los directores, quienes acostumbraban a controlar los procesos electorales. Además, la renovación de los órganos de gobierno deberá ser total, aunque una mitad de los actuales vocales podrá compartir durante un año sus puestos con los nuevos. Por último, ninguna de las personas elegidas para los próximos cuatro años podrá haber estado antes más de cuatro años, porque el cómputo total del mandato se fija en ocho años.


























































