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Foica ocultó una deuda de 250 millones en Caja de Inversión con dinero 'negro' de particulares, según, el Banco de España

La Asociación de Ayuda a la Iglesia Católica (Foica), principal socio de Caja de Inversión, usó fondos procedentes de particulares "que deseaban ocultar su titularidad" para rebajar artificialmente su deuda con esta cooperativa de crédito, que se estima en unos 250 millones de pesetas. Estas prácticas de camuflaje de dinero negro eran conocidas por el Banco de España, según consta en un informe que sobre la caja realizó su servicio de inspección en abril de 1985.

Los directivos de Foica, Caja de Inversión y Foicasa en la práctica, los mismos- fueron denunciados por Jerónimo Salt, un antiguo cliente que les acusa, de estafa y falsedad documental. La denuncia se convirtió ayer en querella.Ésta es una de las irregularidades que aparecen en la denuncia presentada contra Foica, Caja de Inversión y Foicasa y sus directivos, entre los que se, encuentran José Lladró Dolz, conocido empresario de porcelanas, Silvino Navarro, procesado en el caso SAVE, y Vicente Ferrando, vicario general de la Archidiócesis de Valencia y consejero delegado de Caja de Inversión.

Mala gestión, dudosas inversiones y prácticas irregulares hicieron. entrar en crisis a Caja de Inversión, pese a las recomendaciones del Banco de España, que siguió de cerca la situación de esta entidad y fue advertido por los querellantes de las irregularidades denunciadas, entre ellas la misma liquidación y paso de activos y pasivos a la Caja de Ahorros de Madrid, en octubre de 1985.

No ha podido saberse de momento qué personas abonaron más de 200 millones ole pesetas en la cuenta de Foica para disimular así su saldo deudor. Con estas prácticas para camuflar dinero presuntamente negro, el saldo aparente que Foica mantenía en Caja de Inversión apenas alcanzaba la cifra de 55 millones en 1981 y 1982. En el informe del Banco de España se afirma que a partir de julio de 1983, parte de este dinero presuntamente negro -un total de 216,5 millones de pesetas- fueron retirados de la cuenta de Foica y recuperados, al parecer, por los mencionados particulares.

Dificultades económicas

Pese a sus dificultades económicas, Caja de Inversión repartió beneficios irreales entre los socios. José Lladró, como presidente de la sociedad, dirigió sendas cartas a los obispos de Ibiza y Castellón para comunicarles este hecho. Concretamente, en la enviada a Castellón antes de la Navidad de 1984, Lladró afirmaba que los beneficios pagados a aquel obispado -casi 12 millones de pesetas entre 1979 y 1981- eran falsos y que la, situación de la caja era muy delicada. Lladró informaba de que la crisis podría ser superada gracias a la creación de Foicasa, una sociedad que iba a dedicarse a la gestión de empresas inmobiliarias.Foicasa fue creada en julio de 1984 por tres abogados de las empresas de Lladró, con un capital social de 99.000 pesetas, única garantía centra la. que Caja de Inversión otorgó un crédito de 122.475.000 pesetas. A los pocos días, Foicasa traspasó 121 millones a Foica, con el objeto de disminuir las deudas de esta sociedad en Caja de Inversión. El crédito otorgado a Foicasa fue declarado fallido y no pudo cobrarse.

Dos años antes, con motivo del viaje del Papa a España, Caja de Inversión centralizó la aportación de la Conferencia Episcopal Española y los donativos de los fieles hasta reunir más de 100 millones de pesetas, que sirvieron para financiar la estancia de Juan Pablo II en Valencia. La caja gastó más dinero del que había disponible e intentó disimular este descubierto. Finalmente, el Arzobispado, suscribió nuevos créditos que taparon este nuevo agujero. Todas estas irregularidades aparecen detalladas, junto con algunas otras más que no han trascendido, en la denuncia presentada por Jerónimo Salt.

Por otra parte, Cosme Vidal presidente del Consell Insular de Ibiza y denunciado como miembro del consejo rector, aparece además como deudor de 7,1 millones de pesetas en el mencionado informe del Banco de España. El propio interesado matizó ayer que no se había aprovechado de su condición de miembro de la junta rectora. "Tenía suscrita", dijo, "una póliza de crédito con Caja de Inversión que apareció como no liquidada debido a una enfermedad que me tuvo apartado durante cuatro meses". Después de que esta sociedad fuera absorbida por Cajamadrid, Cosme Vidal ha pagado puntualmente intereses y capital en cada vencimiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de mayo de 1986

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  • Los obispados sabían que recibían dividendos correspondientes a beneficios irreales