Confesiones de un espía.
Manfred Rotsch, ingeniero germanooccidental de 61 años, acusado de pasar información secreta sobre alta tecnología a Moscú durante 30 años, confesó ayer en Múnich haber actuado como agente soviético. Rotsch trabajó como jefe de investigación de una compañía aeroespacial de la República Federal de Alemania hasta que fue detenido 1984.-


























































