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Conflicto entre los comunistas vascos por la 'propiedad' de las siglas

Las siglas PCE-EPK (Partido Comunista de Euskadi) son objeto de polémica entre los comunistas vascos, que se encuentran claramente divididos en torno a los proyectos de Gerardo Iglesias, secretario general del PCE, y de Santiago Carrillo, que encabeza la Mesa para la Unidad de los Comunistas de España. Es la segunda escisión importante que sufren los comunistas de Euskadi desde: que Roberto Lertxundi encabezó, en 1981 la marcha de casi la mitad del partido a Euskadiko Ezkerra.Los seguidores vascos; de la dirección oficial del PCE celebraron el pasado fin de semana en Bilbao el, VI congreso extraordinario, en el que nombraron nuevo secretario general a Felipe Robledo. Los carrillistas, por su parte, presentaron el lunes querella criminal ante el juzgado por lo que consideran "usurpación de siglas".

Difícilmente podría establecerse la importancia numérica de la militancia vasca en uno ti otro grupo. Si bien es cierto que el V congreso del PCE-EPK, celebrado en Bilbao en diciembre de 1983, dio el apoyo del 90% de los delegados a las tesis de Santiago Carrillo, los seguidores de la línea oficial del PCE en Euskadi declaran haber captado al 65% de la militancia vasca.

Tanto uno como otros se atribuyen hoy la mayoría. Observadores políticos señalan un movimiento en favor de las tesis de Gerardo Iglesias desde el V congreso. De ser cierto, las militancias están distribuida en la actualidad, entre ambos proyectos, casi por igual.

Cambio de fidelidad

Felipe Robledo, delineante proyectista de Baracaldo (Vizcaya), de 43 años, que tras varios años de participación en distintas moviIizaciones obreras entró a militar en 1978 en e¡ PCE-EPK, ha sido, desde entonces, fiel a las tesis de la dirección del PCE. Fiel a Santiago Carrillo en aquel momento crucial de la escisión de los lertxundistas y fiel a Gerardo Iglesias en el espinoso momento actual.En el VI congreso extraordinario celebrado recientemente en Bilbao -constituyente para unos, VI para otros-, el nuevo secretario general del PCE-EPK abre su partido a todos aqueLos vaseos que se consideran marxistas.

Este llamamiento, que ha sido oficialmente rechazado por los partidos citados, ha supuesto fuertes críticas en el sector carrillista de los comunistas vascos.

Los carrillistas vascos, que han interpuesto querella criminal contra los seguidores de la línea oficial. del PCE en Euskadi "por usurpación de siglas", no ocultan su pertenencia a la Mesa para la Unidad de los Comunistas, si bien no dan su visto bueno al VI congreso, pues en su opinión "no se ha celebrado con los trámite reglamentarios".

Esta clara alineación con el partido de Carrillo no obsta para que sigan considerándose miembros del PCE. Para Ignacio Latierro, en fin, los gerardistas vascos "son una mera delegación del Partido Comunista de España en Euskadi, pero en ningún caso el PCE-EP'K". Latierro hizo constar, por último, que nadie le había expulsado de su categoría de miembro del comité central del PCE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de marzo de 1986